ver más

La maquinaria electoral más aceitada se encamina a un nuevo triunfo

El Movimiento Popular Neuquino se prepara para volver a ganar la Gobernación, gracias a la dispersión electoral de las ofertas opositoras. Marcos Koopman aparece como el favorito de los comicios que se llevarán a cabo del domingo 16 de abril. Pueden ganar con menos votos que en 2019.

El domingo 16 de abril continúa el fixture electoral con dos comicios con resultados absolutamente previsibles. Tanto en Río Negro como en Neuquén, se pronostican sendos triunfos de los oficialismos provinciales. Casi un espejo entre ambas, porque los favoritos son regímenes de partido único con fuerte inserción territorial y recursos como para lograr la atomización de las ofertas electorales.

La semana pasada describimos el fenómeno de Juntos Somos Río Negro que lidera el senador Alberto Wereltineck. Pero su contracción política es una copia de la casa matriz. El Movimiento Popular Neuquino tiene registrada la marca del partido provincial por excelencia y exhibe un invicto increíble desde su creación en cada elección ejecutiva.

En esta oportunidad, el MPN  se prepara para ratificar su hegemonía en un escenario electoral donde su candidato aparece como más favorito de lo que se creía inicialmente. El vicegobernador Marcos Koopmann es el elegido por lo mesa de accionistas de ese partido que conduce Jorge Sapag, poseedor del apellido histórico.

Optaron por un postulante con poco encanto pero “más confiable” que Rolando Figueroa, quien se impuso en los comicios legislativos del 21 y se perfilaba como el sucesor del actual gobernador, Omar Gutiérrez. Pero la poderosa Lista Azul que controla el partido le bajó el pulgar e intentaron llevarlo a una interna partidaria contra Koopmann con resultado previsible. Con el aparato que manejan, lo iban a derrotar con contundencia. Por eso decidió patear el tablero y jugar por afuera. 

Figueroa no tenía ninguna chance, no sólo por la maquinaria que controla Sapag y la Lista Azul, sino que además se aliaron en su contra los petroleros de la agrupación Azul y Blanca. Este sector partidario liderado por el secretario general del gremio de los petroleros privados, Marcelo Rucci, y su mentor político Guillermo Pereyra manejan un aparato que desbalancea la frustrada interna.

Ambos sectores internos representan más del 70% del padrón del MPN. El sindicalista ya es el heredero de Pereyra y, además, es el jefe político de Rincón de los Sauces, una ciudad de 40.000 habitantes que siempre le asegura una cantidad de votos muy respetable. Por eso logró que su hija encabece la lista de diputados provinciales del MPN

El perfil del candidato del oficialismo provincial no es atractivo para el electorado, pero arrancó con un alto grado de desconocimiento. Un activo para cualquiera en estos tiempos de desgaste de la política tradicional. “Tanto en 2015 con Gutiérrez, como ahora, tuvimos que mostrar figuras jóvenes poco conocidas que representen un cambio. Eso hace que, lógicamente, el candidato mida menos que el partido. Por eso hasta ahora nuestra estrategia fue hacerlo conocido, pero mas que eso que la gente supiera que era el candidato del MPN, porque había mucha confusión con Figueroa”, comenta a MDZ una fuente emepeista.

“El error que cometimos es no cerrar una lista única entre nosotros, el PRO y Figueroa; de esa manera hubiéramos evitado la dispersión de votos que se está registrando en la oposición”, comenta un dirigente de la UCR. Del lado del partido amarillo responsabilizan a los radicales por la fractura al negarse a bajar a su candidato Pablo Cervi, referente local de la corriente interna Evolucion que lideran el senador Martín Lousteau y el diputado Emiliano Yacobitti.

Los últimos números le dan a Koopman 28%, aunque el MPN está midiendo 32%, Figueroa 17%, Cervi 12% y el kirchnerista Ramón Riosecco 16%. El otro caso interesante es lo que mide el candidato de Javier Milei, Carlos Eguia: 11%. Pero el espacio libertario tiene un 18% de intención de voto. 

Lo concreto es que el MPN puede ganar los comicios provinciales con una cosecha electoral menor a la de 2019. En esa oportunidad, Gutiérrez logró su reelección con el 38%. “En un escenario tan fragmentado, somos el enano más grande”, admite un vocero del oficialismo provincial.