Los radicales se marcan la cancha y las chicanas están al orden del día
Al otro día que Gustavo Posse presentara unas 30.000 firmas solicitando internas abiertas para determinar el candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires en representación del radicalismo, y que en esa decisión hay representado una provocación para su presidente, Maxi Abad, éste se juntó con la presidenta de la UCR de la Ciudad de Buenos Aires, Mariela Coletta, para desarrollar políticas conjuntas.
Te puede interesar
Ulpiano Suárez respaldó a Javier Milei, pero le realizó un especial pedido
Ambos representan al sector más cercano a Facundo Manes, en el caso del bonaerense, y a Martín Lousteau, del lado de la referente porteña. A su vez, el neurocientífico quiere ser candidato a presidente y Lousteau jefe de Gobierno porteño pero apoya a Gerardo Morales como candidato a la primera magistratura.
Además de marcar claramente que lo más importante es que el radicalismo sea gobierno en todas las categorías posibles, Coletta y Abad expresaron que trabajarán para “generar garantías de equidad e igualdad de condiciones en la competencia PASO para todas las precandidaturas a competir”.
Posse realizó su avanzada ante la certeza de que es el referente radical más y mejor conocido de la provincia en el rango a gobernador. Más de cincuenta años como intendentes, primero su padre y después él, hizo que el apellido sea una marca registrada y distintiva en el territorio bonaerense. Por eso cree que, eligiendo sólo a nivel gobernador, le sacará una gran ventaja no sólo a Abad sino a otros candidatos que se quieran presentar, tal el caso de Martín Tetaz.
Pero mientras él propone algo que es muy claro y directo, elegir entre radicales e independientes quienes serán los representantes de la UCR bonaerense, casi lo mismo que le sugirió Gerardo Morales a Facundo Manes, pegado a su localidad, en General San Martín, expusieron la dualidad que a veces se manejan en las segundas líneas.
En este contexto un nutrido grupo de dirigentes y referentes barriales de la Unión Cívica Radical de General San Martín lanzaron la primera protesta pública por la supuesta “doble moral” que presentan el diputado provincial Walter Carusso y su jefe político, Gustavo Posse, por “pedir abiertamente que haya internas abiertas para elegir candidatos del radicalismo pero en este partido quieren poner como intendente a un vecino de Tandil”.

En un documento firmado por el último candidato a presidir el partido por Adelante Radicales, Néstor Figarola, y acompañado por más de veinte referentes locales, los descolocados afiliados del radicalismo de San Martín se encuentran bajo la conducción de Carusso a nivel local y sabiendo que todo lo que haga él no tendrá, como correlato, ninguna respuesta puesto que en esta localidad la UCR quedó desperdigada luego de los doce años de gobierno de Ricardo Ivoskus, por entonces radical K.
Figarola, al igual que otros firmantes del documento, como la convencional Analía Di Leo, reaccionaron al conocer declaraciones del mediático abogado civil, nacido, criado y elegido por Tandil como legislador provincial, en las que éste mencionaba haber sido electo en las pasadas internas de noviembre de 2022 como candidato a intendente.
“No se eligieron candidatos a intendentes ni concejales sino a autoridades partidarias. Encima él no participó en la única lista que se armó y que representó un intento por matizar las diferencias que tenemos”, le dijo a MDZ el referente de Daniel Salvador en San Martín.
Insidiosos, los referentes que no quieren que D´Alessandro los represente dicen que nunca vivió en General San Martín y que su único domicilio conocido es el del estudio jurídico que tiene Carusso en esta localidad, justo en frente a la Plaza Central.



