El mal momento que pasó un funcionario de Alberto Fernández en Villa Mascardi
Tras el encuentro por la mesa de diálogo entre funcionarios nacionales y referentes mapuches que se realizó en el Gimnasio 4 del barrio barilochense Alborada, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, se trasladó a Villa Mascardi para reunirse con habitantes del paraje.

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Con los ánimos caldeados por la decisión del Gobierno de Alberto Fernández de entregarle tierras a las comunidades mapuches de la zona, el secretario de Derechos Humanos recibió todos los cachetazos producidos por el descontento de algunos pobladores.
Con las noticias del ofrecimiento que habían recibido poco antes los referentes indígenas que representan a la Lafken Winkul Mapu, en cuanto a la posibilidad de que se devuelva el rewe (sitio sagrado) y se construyan tres rukas (casas) en terrenos de Parques Nacionales, el enojo fue creciendo.
Los vecinos tenían también la información de que la idea es continuar el proceso de la mesa de diálogo con el fin de entregar tierras aptas y suficientes, posiblemente en la zona del lago Guillelmo.
Así, en la escuela de Villa Mascardi, donde se hizo la reunión con los pobladores, hubo momentos en que los tonos subieron en intensidad.
Ante los reclamos de los presentes, que resaltaron los hechos de vandalismo que se vivieron en la zona mientras permaneció la Lafken Winkul Mapu (desde 2017 a 2022), Horacio Pietragalla Corti advirtió: “La violencia la repudiamos todos”. En ese sentido, manifestó que “el objetivo es la pacificación”.
Los pobladores, por otra parte, se quejaron por lo que el funcionario había dicho en el otro encuentro, poco antes, en relación a que la citada lof debía apurarse en conseguir la personería jurídica.
Sobre ese punto, el secretario de Derechos Humanos indicó que aquel había sido un pedido tendiente a que las conversaciones se llevaran a cabo dentro de los marcos legales correspondientes. “No estamos haciendo nada por fuera de la ley”, sostuvo y resaltó: “La comunidad no va a volver acá como tal”.
La alusión tuvo la intención de destacar que lo que se mantendría en Villa Mascardi sería el rewe, pero que la lof ya no estaría en el paraje.
En ese instante se levantó una queja generalizada, que apuntó a la poca distancia con lago Guillelmo, el sitio que quizá se entregaría. “Está a cuatrocientos metros”, vociferó alguien.
Por otra parte, Horacio Pietragalla Corti destacó que las decisiones que se tomen se enmarcarán dentro de lo que el derecho internacional dispone.
De esa manera, recordó que el país, con la reforma constitucional de 1994, incorporó diversos tratados en materia de derechos humanos. El comentario, precisamente, se dirigió a lo relacionado con el rewe, que, al considerarse un sitio sagrado, debería mantenerse.
Cuando los gritos se intensificaron, y haciendo mención a que había sido un día extenso y ya era tarde, el secretario de Derechos Humanos se retiró, junto con los otros funcionarios que lo acompañaron, y dejó la promesa de regresar en dos semanas.

