La Justicia encontró vínculos entre un espía preso y un diputado kirchnerista
La Justicia ordenó este lunes dos allanamientos en los cuales se encontró información clave en la investigación que se lleva adelante por el espionaje a un grupo de jueces, entre ellos, a miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Los mismos se llevaron adelante en las oficinas de la AFIP, donde trabaja un funcionario de La Cámpora, quien ocupa un cargo importante en ese organismo, y en la casa particular de este hombre. Los allanamientos fueron ordenados tras recuperar mensajes borrados del celular de Ariel Zanchetta, un expolicía preso y acusado de espiar jueces desde la cárcel.
El funcionario es Fabián "Conu" Rodríguez, quien fuera miembro del Gobierno bonaerense de Axel Kicillof, y hoy se desempeña como subdirector general de Servicio al Contribuyente de la AFIP.
En el procedimiento, que fue realizado por personal de Gendarmería, se secuestraron computadoras y documentos. De todas maneras, al no estar el titular del domicilio, no se encontró su celular, lo que podría haber sumado información clave para la causa.
Según las primeras informaciones que brindó la Justicia, “Conu” Rodríguez le habla a Zanchetta sobre un objetivo, durante una charla que mantuvieron el 9 de octubre del 2022: la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz. Por tal motivo, el fiscal Gerardo Pollicita reclamó el allanamiento a la casa de “Conu” Rodríguez y también de sus oficinas, que fue ordenado por el juez Marcelo Martínez De Giorgi. La investigación continúa pero el mismo fiscal ya busca trabaja sobre más pruebas, que vinculan a tres agentes de la AFI con Zanchetta, quien espió, sólo en 2022, los datos de más de dos mil figuras de la justicia, la política, el empresariado y el mundo artístico.
La causa sumó un informe de la DAJUDECO que muestra que en el teléfono de Zanchetta también aparecen diálogos con el diputado kirchnerista Rodolfo Tailhade, quien aparecía entre sus contactos. "De esos diálogos aparecen un link enviado por Zanchetta al legislador con los diálogos de los participantes del viaje a Lago Escondido, un reporte causas contra la exdiputada Elisa Carrió y datos que le ofrece contra el senador del PRO Luis Juez. Además, hay otros chats en donde a Zanchetta se le encarga consultar los datos migratorios del vicepresidente de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz y su ex socio antes de asumir como magistrado, y averiguar sobre otros miembros del Poder Judicial", informan.
Esta causa va, en este momento, por dos caminos. A través del primero, se intenta esclarecer las líneas creadas en Misiones a nombre del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, que fueron el origen de la denuncia. A partir de allí se descubrió que esas líneas truchas habían tenido contacto con otra generada a nombre del vicepresidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz.
"El segundo apunta a saber por qué hackearon al mismo tiempo a dos jueces de Casación, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos; y a dos jueces que llevaban adelante el juicio contra CFK, Rodrigo Giménez Uriburu y Andrés Basso. Esa pista llevó a la detención de un hacker misionero, Ezequiel Núñes Pinheiro, que aseguró haber sido contactado por Telegram por un desconocido para tomar el control de una lista de personas que él desconocía: entre ellos estaban varios jueces, el diputado Diego Santilli y el exjefe de Seguridad de la ciudad, Marcelo D’Alessandro, cuyo teléfono hackeado expuso las conversaciones de Lago Escondido y sirvió para impulsar el juicio político a la Corte Suprema", afirman.
Los investigadores aseguran que Zanchetta era un inorgánico que trabajó para la central de inteligencia. No solo lo señalan los indicios encontrados. En su computadora, Zanchetta tenía un curriculum vitae en donde daba cuenta su formación en inteligencia o su trabajo para la comisión bicameral que se dedica a esas actividades.
El fiscal de la causa asegura que está confirmado que Zanchetta “obtuvo y reunió grandes volúmenes de información y datos sobre miles de personas, a través de múltiples y variados medios, incluyendo el acceso ilegítimo a bases de datos, la filmación subrepticia de objetivos mediante 'cámaras ocultas' y la obtención de información a través de 'informantes' o de 'medios propios y auscultaciones practicadas de fuentes confiables'”.
“De las evidencias informáticas analizadas se desprende que Ariel P. Zanchetta no habría desplegado su actividad en soledad sino que contaba con ‘informantes’ que le proporcionaban datos sobre los ‘objetivos’, ‘reportaba’ parte de su actividad a terceros y realizaba algunas de estas conductas por ‘pedido’ de otros”, señalaron los investigadores.
Mientras tanto, en lo que respecta a Tailhade, el 19 de octubre pasado, un informe de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado reveló que en sus dispositivos, Zanchetta guardaba mucha más información de magistrados, incluso datos migratorios y registros de visitas de miembros de la Corte Suprema a la Casa Rosada y que entre sus contactos figuraba el diputado kirchnerista Rodolfo Tailhade, integrante del Consejo de la Magistratura y uno de los impulsores del juicio político contra la Corte Suprema de Justicia. Tailhade presentó un escrito en la causa a raíz de la vinculación de su nombre en la causa.
“En los últimos días se han repetido distintas notas periodísticas que dan cuenta de la aparición de mi nombre entre los contactos telefónicos de una persona que se encuentra detenida en el marco de estas actuaciones. Señor Juez, no dude en convocarme de inmediato, a primera audiencia, si considera que mi palabra es necesaria para la investigación. Estoy a su absoluta disposición. Ruego al señor Juez me cite de inmediato si así lo entiende necesario”, escribió.
