Caso Ángel: acusan a la Justicia de repetir errores en violencia infantil
La abogada de la familia, Fátima Silva, cuestionó el accionar de la justicia en el caso Ángel y advirtió sobre decisiones sin análisis y falta de control.
Denuncian fallas, errores y falta de control en el caso Ángel López.
Archivo.La abogada de familia y especialista en niñez, Fátima Silva, cuestionó con dureza el accionar judicial en el caso de Ángel, el niño de cuatro años que murió tras haber sido restituido a su madre por decisión de la Justicia en Comodoro Rivadavia.
En diálogo con el programa MDZ Club, por 105.5 FM MDZ Radio, apuntó contra el sesgo de género en los tribunales y denunció fallas estructurales en los controles y las sanciones dentro del Poder Judicial.
Escuchá la entrevista completa en MDZ Radio:
“Lo que ha pasado con Ángel primero nos entristeció mucho porque nos dedicamos a la niñez y después nos enojó porque es lo mismo que pasó con Lucio en La Pampa y seguimos repitiendo situaciones con niños, porque hay una justicia que no sabe cómo trabajar estos temas o lo hace de manera inadecuada absolutamente priorizando o dando por sentado que los chicos no van a estar mejor que con su madre”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que “no están buscando el mejor lugar para el niño sino que dan como presupuesto que el mejor lugar siempre va a ser con la madre” y remarcó que “ya han demostrado los hechos que esto no funciona de esta manera. Somos todos personas buenas y malas, hombres y mujeres”.
Críticas a la intervención judicial
Silva fue más allá al señalar que “la justicia está toda impregnada por perspectiva de género, dan cursos permanentes de perspectiva de género, no de niñez pero sí de género, obligan a resolver con perspectiva de género y la perspectiva de género no es una norma jurídica, no es una norma objetiva para la cual vos podés resolver un tema judicial”.
“Cuando están en juego los derechos de cualquier niño, pero este era chiquitito, pobrecito, cuatro años, ¿cómo hace para autodefenderse? ¿Cómo hace para reaccionar ante una decisión judicial?”, planteó.
Sobre el caso concreto, describió: “Lo mandaron a vivir con alguien que no conocía, la progenitora lo abandonó cuando tenía un año (…) y vuelve en tres años y lo saca de la casa del papá (…) le arrancaron toda su historia en cinco minutos”.
También cuestionó el rol de los equipos técnicos: “Ese psicólogo, en vez de hacer un test técnico y científico para saber cuál de los dos padres está en condiciones de cuidar a ese niño, hace una entrevista y en esa entrevista le recomienda al juez que nada mejor que la madre”.
Para la abogada, “esto es ideología, que la ideología no es más que una creencia claramente, no es una norma objetiva, así está funcionando”.
Falta de controles y posibles responsabilidades
En relación a las responsabilidades, advirtió sobre el accionar del Ministerio Público: “El fiscal (…) deslizó que ella puede padecer violencia de su pareja. Está pensando en aminorar la culpabilidad de ella respecto de él”.
Además, consideró que la psicóloga interviniente “puede ser co-imputada en esta causa porque es directa responsable por haber aconsejado con ese informe al juez entregar ese niño a la progenitora”.
Sobre los magistrados, explicó que “al juez no lo podés imputar, porque por las leyes que tenemos en nuestro país es obligatorio primero destituirlo”, y agregó que “ irá a pasar por el proceso de destitución de Juri como pasó Ana Clara Pérez Ballester, que es la jueza del caso Lucio, que hizo exactamente lo mismo”.
Finalmente, se mostró cauta sobre posibles cambios estructurales: “Con Lucio se hizo una pelea bastante parecida (…) y no se alcanzó a la modificación”. No obstante, concluyó: “Este es un caso que, como es el segundo casi idéntico al de Lucio, pegó en la sociedad de una manera distinta (…) creo que viene como una ola de la política comprometida (…) a empezar a pensar cuál es el cambio necesario para que esto no pase más”.
