40 años de democracia

Con la democracia, ¿se sigue comiendo, curando y educando?

El primer día del nuevo período democrático en Argentina, con gran fervor nos decían que con la democracia: se come, se cura, se educa…

Juan Pablo Pliauzer sábado, 11 de noviembre de 2023 · 23:56 hs
Con la democracia, ¿se sigue comiendo, curando y educando?
Un país con grandes premios Nobel en salud, pero los médicos se van del país y el sistema de salud está colapsado. Foto: MDZ

Hoy a solo 40 años, Argentina se ha convertido en un país rico pero empobrecido; en un país con grandes premios Nobel en salud, pero los médicos se van del país y el sistema de salud está colapsado; en un país donde la clase media era culta y ascendente de generación en generación, pero desde hace 40 años el sistema educativo es adoctrinamiento y mediocridad…

¿Qué nos ocurrió a los argentinos?

Fuimos vaciados de nuestro ser nacional, invadidos en todo el territorio por una “fuerza de ocupación” llamada Estado. El Estado fue regulando nuestras vidas, haciendo mediocre la educación; quitando el espíritu virtuoso de nuestros próceres para reemplazarlo por el ideológico adoctrinamiento subvirtiendo los valores que habían hecho grande Argentina. El pueblo argentino fue tomado de rehén de esta fuerza de ocupación llamada Estado, compuesta por una horda de voraces insaciables partidocráticos, que todo lo corrompieron: sindicatos, ministerios, secretarías, reparticiones, etc…

El Estado fue regulando nuestras vidas, haciendo mediocre la educación. Foto: MDZ.

La descomposición nacional es tan evidente, que hasta los mismos inmorales se jactan hablando de la “Crisis moral y la falta de valores en nuestro país”. El poco respeto que tienen de su propia persona, indica el nivel de disociación que tienen en su conciencia luciferina, que abusa sin complejo alguno, de los ciudadanos de bien. El principal mérito de estos 40 años es haber preparado una clase media culta, instruida, eficaz y exportarla a todos los rincones de los cinco continentes, porque en Argentina la partidocracia
fracasada solo gustó saborear las mentiras de un pasado ideologizado y mentiroso, haciendo de esto un negocio para los enemigos internos de la nuestra patria. 

Pretendieron ignorar a Dios como fuente de toda razón y justicia. Lo desafiaron atacando la familia en 1986, luego el congreso pedagógico nacional, etc… finalmente huyeron por con un país en llamas por una economía destruía por la hiperinflación…

¿Quién se perjudicó? El pueblo… 

Coquetearon con el globalismo, poniendo a nuestras fuerzas armadas a nivel de mercenarios internacionalistas, mientras las desmantelaban en nuestro territorio y entregaban la autonomía de la soberanía nacional (en el tratado de Madrid). Curiosamente, en paralelo apareció un mapuchismos inventado en la Patagonia argentina….

¿Quién se perjudicó? El pueblo… 

Una estabilidad económica basada en una paridad monetaria ficticia, sin producción nacional y un comercio bajo presión impositiva, descapitalizó a las pymes y motivó a muchos operarios calificados a dejar sus oficios durante los 90. La fiesta de los 90 estalló en el 2001, nuevamente la crisis económica ponía en evidencia la falta de moral de esa fuerza de ocupación llamada Estado, compuestas por esta horda de voraces insaciables partidocráticos…

Argentinos llegó la hora de ponernos de pie. Foto: MDZ.

¿Quién se perjudicó? El pueblo…

Llegaron los pingüinos, con sangre fría y acostumbrados a moverse en bandas. Bandas que atesoraron fortunas por más de una década, mientras hacían crecer un relato del odio para distraer a la ciudadanía, quebrando el tejido social, fomentando el enfrentamiento, adoctrinando a los niños y jóvenes… Su resultado fue el quiebre de la moral como sistema social…

¿Quién se perjudicó? El pueblo… 

El espejismo de los buenos modales y una cosmética sofisticada, crearon expectativas que en breves tres meses era más de lo mismo. La apertura indiscriminada de importaciones, fundió el comercio nuevamente y con el comercio fundido las industrias siguieron el mismo camino… La receta del endeudamiento nacional, la patria financiera, la falta de producción y un poder judicial
sin independencia trajo como consecuencia que volvieran aquellos que se mueven en bandas, pero esta vez aglutinados en la mediocridad más extraordinaria, dando lugar a la perversidad más miserable. …  Y aquí estamos con 40 años de democracia.

¿Qué hemos aprendido?

¡Hemos aprendido que hay que involucrarse! Hemos aprendido que la dignidad de un pueblo no nace de sus necesidades, sino del deber cumplido. Por eso Argentina, aquí estamos tus hijos de pie, para servirte, para recuperarte, para restaurarte, para que vuelvas a ser Nación. Argentina no estás sola, somos tus hijos herederos de cientos de héroes, que con su sangre y sacrificio te forjaron con vocación de Gran Nación, independiente, generosa ante los débiles, erguida ante el mundo, desafiante ante la adversidad, ejemplo y modelo de Patria.

Argentinos llegó la hora de ponernos de pie, de invocar a Dios como fuente de toda razón y justicia, para conquistar definitivamente la bienaventuranza de nuestra querida y amada Argentina.

Juan Pablo Pliauzer.

* Mg Juan Pablo Pliauzer, empresario Pyme.

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