Cierres, apuestas y temores en la recta final de los candidatos
Los equipos no descansan, los discursos, ensayos, luces, actuaciones, roll playing, todo está cronometrado en todos los espacios, no existe la improvisación, los tres candidatos mayoritarios tienen un sólo desafío: ganar en primera o segunda vuelta. Algunos trabajan para que haya segunda, y otros para que todo acabe en octubre con un triunfo en primera vuelta. Falta nada y muchísimo para el 22 de octubre, cuando el oficialismo pueda lograr meterse en el balotaje o quedarse con el peor resultado eleccionario desde que Juan Perón creó el partido en 1946.
Javier Milei cree que el show en el Movistar Arena será la estocada final para ganar, en su entorno explican que será en primera vuelta, pero el líder de la Libertad Avanza es más cauto y prefiere esperar; si sostiene su premisa básica, si hay balotaje, será el próximo Presidente. Patricia Bullrich tendrá múltiples cierres con su caravana, al igual que Sergio Massa. La gran duda es quién logrará entrar la balotaje, que en Juntos por el Cambio dan por descontado, y las dudas en el peronismo existen.
Alberto Benegas Lynch estará con él, es el máximo referente de las ideas liberales de la Fundación Libertad y Progreso, donde se promulgan las bases de Alberdi como un mantra, y que luego de décadas volvieron a ser puestas en valor. El elenco será el conocido, el propio Milei, Victoria Villaruel, Martin Menem, Marcela Pagano, Ramiro Marra, Juan Nápoli, Alberto Benegas Lynch hijo y otros referentes nacionales y provinciales. Habrá un discurso de unidad con la épica del quiebre de época, ese calcado que Milei uso para cerrar el debate, y lograrán según dicen, superar la capacidad histórica del Movistar Arena, más de quince mil personas irán a las 19 horas del 19 de octubre.
Patricia Bullrich no tiene dudas, está en balotaje y se lo explica a cuanto argentino se cruza en su caravana nacional, esa inyección anímica que empezó hace un mes y termina antes de la elección. Cree que el Gobierno está única e irreversiblemente terminado, que Sergio Massa hará la peor elección de la historia peronista, pero también que Javier Milei no supo explicar su vínculo con Luis Barrionuevo y otros sindicalistas de pésima imagen por su permanencia en la dirección gremial y que no perforará los 36 puntos.
Cordoba, Santiago del Estero, Santa Fe, lugares emblemáticos donde más allá del Conurbano estará Patricia Bullrich. En su entorno aseguran que el cambio de energía de las PASO fue increíble, se había cansado con la interna con Horacio Rodríguez Larreta, pero está feliz y disfrutando su momento. En el búnker de San Telmo, nadie para más de quince minutos, se trabaja doce horas, todo está celosamente estudiado, no existe lugar para el error. Los equipos técnicos, las finanzas de la campaña, todo está monitoreado para lograr que el 22 la candidata se asegure un lugar en el balotaje y prepararse para la estocada final.
"Es lo máximo que puede tener, no va a ganar en primera vuelta, y nosotros vamos a terminar de explicar que somos la única chance de recuperar el sentido común en un país extraviado por delirantes y chorros". La definición es de Patricia Bullrich, y la soltó durante la caravana la semana pasada. Los números privados no se viralizan y son certeros, en las PASO habían sido precisos y esta vez le confirman que va al balotaje.
Sergio Massa viene haciendo todos los deberes, inauguraciones, caravanas, planes sociales, descuento a jubilados, habrá que ver si le alcanza. El candidato de Alberto Fernández y Cristina Kirchner logró 21 puntos en su interna con Juan Grabois y está convencido de que podrá evitar la hemorragia por la crisis económica, que favorecen al candidato antisistema, no a Patricia Bullrich. La construcción de esperanza es el desafío que llevará a sus dos actos más importantes: el 17 de octubre con Axel Kicillof y el 19 en una empresa matancera para representar el corazón de la argentina industrial y pujante que sale de la crisis.
Habrá recorridas por la Capital Federal, San Juan, Entre Ríos, Santa Cruz y Santiago del Estero, apuntalando el discurso del país con industria nacional y fin de crisis. En CABA fue el propio Máximo Kirchner el que logró armar el acto, donde Leandro Santoro busca meterse en el balotaje con Jorge Macri, quien trabaja para ganar en primera vuelta. La ley porteña beneficia a Santoro, a pesar de que Macri ganó ampliamente la primera vuelta y superó el 50% al tener interna con Martín Lousteau.
Todos los equipos certifican que el resultado está abierto, nadie sabe qué pasará, pero la situación económica es alarmante, el blue dio otro salto y superó los 900 pesos, por lo que el gran desafío de Sergio Massa será explicar que su distancia con el panorama económico no tiene que ver con su injerencia. Habrá que ver entonces, si la sociedad coincide.