Mauricio Macri empezó a armar lo que siempre quiso: una nueva fuerza para vencer al peronismo
"Mauricio se rompió las pel… cuando lo madrugaron el año pasado y los radicales con Lilita pusieron como condición que Javier Milei no podía participar del espacio", le contó a MDZ un importantísimo operador cambiemista que, a pesar del tiempo, ha sabido mantener el diálogo con todos los sectores del espacio. Igual estaba de molesta Patricia Bullrich.
"En el bunker del domingo, Larreta le pedía que esperara a Morales y Lousteau para armar el discurso. Le pedían que hablara de libertad de acción. No les hizo caso. Pidió votar por el cambio", se reía uno de los protagonistas de ese encuentro mínimo y tenso.
Juntos por el Cambio, tal cual se conoció, no existirá más. "Será otra cosa, quizás parecida, pero mucho más fresco y con un mensaje de cambio bien claro", remató mientras recordaba el episodio de marzo del año pasado cuando Macri no llegaba y "Patricia llegó muy justo". "En ese momento, el documento armado por los miembros de la Mesa, en la que también estaba Horacio Rodríguez Larreta, no tenía ningún nombre propio. Cuando lo agarraron los radicales apareció que Milei era el límite", agrega.
Por eso no puede llamar la atención que, con el resultado puesto, Mauricio Macri decidiera ir a apoyar directamente al candidato de La Libertad Avanza en el que siempre quiso en su equipo. Inclusive lo pensó como compañero de fórmula de Patricia Bullrich, algo que terminó siendo el detonante para que se le impidiera el ingreso a Juntos por el Cambio.
Hay cuestiones que, analizadas con posterioridad a las elecciones, toman dimensión casi desconocida. Uno de los pocos ganadores del domingo, tanto porque en su territorio logró un nivel de votos muy alto pero también porque no participó de ninguna candidatura, le sugirió a este periodista que “siguiera como se movieron los votos del radicalismo".
Efectivamente, de manera increíble, la provincia de Buenos Aires, que en 2021 había ganado casi mayoritariamente Facundo Manes en la interna con Diego Santilli, que sólo fue apoyado por las secciones electorales más grandes del Gran Buenos Aires como la Primera, zona norte, Tercera, Sur y Oeste, y Octava, referenciada en La Plata, ahora, súbitamente, se había reconvertido en un "manchón de tinta azul", en obvia referencia a Unión por la Patria.
El otro lugar paradojal fue Corrientes. Súbitamente, Sergio Massa terminó siendo el candidato más votado, algo que no consiguió, siquiera, Alberto Fernández en 2019, en pleno apogeo del Frente de Todos.
"Los radicales ya empezaron a volver al Frente para la Victoria. Ahora no está Julio Cobos, pero están otros", dicen y se divierten con su ironía en esta misma mesa bien PRO, compuesta por peronistas, radicales y otros. "No creo que se repita el slogan Cristina, Julio y Vos, pero algo así pueden hacer entre Gerardo Morales, Maxi Abad y Martín Lousteau", ironizaron. En la opinión pública la sensación es "a Patricia la dejaron sola".
Efectivamente, los 5% que perdió Juntos por el Cambio entre las PASO y la elección general se dio, en gran medida, del corrimiento de los militantes del centenario partido en todo el país. En Buenos Aires, por ejemplo, la "alianza natural" era con la dupla Horacio Rodríguez Larreta-Diego Santilli. Cuando estos acordaron con Gustavo Posse, el resto de la estructura tuvo que ir a pelear con un general que no los representaba.
"Lo que se está armando ahora es una estrategia combinada. Un frente y una retaguardia. En la primera están Patricia y Mauricio, que eran los que siempre quisieron que estuviera Milei en Juntos por el Cambio. Atrás se quedaron Cristian Ritondo, Diego Santilli y todos los gobernadores", para después "contener los bloques legislativos y seguir armando la oposición si la opción libertaria no alcanza para sacar al kirchnerismo del poder".

En la foto de los gobernadores del miércoles no estuvo Jorge Macri. La excusa fue que cuando la convocaron su situación no estaba aún resuelta y había escenario de balotaje. Rogelio Frigerio y Torres fueron los que lo invitaron inmediatamente y le pidieron que participara en el documento final. Cuando le informaban, el nuevo jefe de gobierno porteño no tenía el celular y luego ingresó en un estudio de televisión.
Más maliciosos, algunos creen que no quisieron invitarlo porque "no querían a ningún Macri por ahí". "El Gordo no solo es picante, es el que más al frente va siempre, entonces, no creo que algunos correligionarios quisieran escucharlo máxime con la chanchada que le hicieron en Capital".
Para refrendar la idea original de dos de las fuentes de esta nota, en la elección porteña pasó lo mismo que a nivel general, donde la diferencia fue del 5%. Del 55% Jorge Macri, solo, bajó a 50%. "Son el 5%, ya se fueron con Massa".

