Situación incómoda

La nueva grieta de Juntos por el Cambio es entre "la institucionalidad" y lo que hará Mauricio Macri

La puja interna dentro de la coalición que supo ser Gobierno y primera oposición para un momento crítico. Horas claves y definitorias.

Alejandro Cancelare
Alejandro Cancelare miércoles, 25 de octubre de 2023 · 11:15 hs
La nueva grieta de Juntos por el Cambio es entre "la institucionalidad" y lo que hará Mauricio Macri
Foto: Télam

Nuevamente, la discusión empieza a ser entre los “que tenemos la obligación de gobernar” y quienes siguen sus deseos de cambios, hasta los extremos como los que puede representar Javier Milei, quien sin brújula ni motosierra, ahora pide auxilio a los propios que insultó. Lo del candidato de La Libertad Avanza es paradójico y muestra cómo nunca se debe ir hasta más allá de los límites de la discusión.

Le pasó a Patricia Bullrich en la interna de Juntos por el Cambio, a quien el "Todo o Nada" la puso como rival personal de Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales, a los cuales debía ir a buscar una vez terminada la interna que arruinó definitivamente el presente y el futuro de la fuerza.

Hace cuatro meses, en la semana previa a las PASO, MDZ le preguntó a la excandidata presidencial si no estaba generando una agudización de la grieta interna de difícil reparación cuando habilitaba a Carolina Losada a calificar casi de narco a su rival interno y Maximiliano Pullaro, posterior gobernador electo de Santa Fe. 

Bullrich, quien al inicio de su puja con Horacio Rodríguez Larreta aparecía no sólo como disruptiva sino antisistema, y también se emparentaba en este aspecto con Carlos Menem en su época de rival outsider de Antonio Cafiero, no siguió su legado de nunca agredir a su rival personalmente.

Las caras de la derrota

Ahora, es muy posible que quienes reclamaban ampliamente el cambio decidan ir a votar a Milei, pero no hay nadie que los conduzca hasta ese lugar desde un punto de vista racional. Mauricio Macri no aparece conduciendo sino induciendo, pareciendo más a Enrique Coti Nosiglia que a Cristina Fernández de Kirchner, con quien todos suelen comparar. Quizás mientras esta nota se escribe se formalice la novedad del apoyo directo del expresidente.

Sin embargo, su conducción está siendo revisada y puesta en tela de juicio por quienes estuvieron y ahora están no solo desilusionados, sino enojados por la actitud que el ex presidente tomó en la puja entre Bullrich y Larreta.

“No es por la interna… A nadie en la política le asusta y le molesta esto. Lo feo fue que no respetaran a nadie para dirimir la conducción nacional y eso nos llevó puestos a todos”, esgrimía ayer un legislador que tiene una lista larguísima de responsables de la catástrofe.

La idea entre los que “tenemos la responsabilidad de gobernar” y quienes no fue, en buena medida, una de los primeros problemas que fueron tensando la relación entre varios intendentes con la cúpula de Juntos por el Cambio.

Esto se divisó claramente en la Pandemia, cuando muchos jefes comunales y el propio Larreta fueron en auxilio del gobierno para sofocar el temor social mientras que Patricia Bullrich pretendía que eso no afectara la actividad social y productiva cotidiana. Enamorados de “la foto de institucionalidad y diálogo”, algunos la destrataron hasta en términos personales al considerar que ella “habla mirando la tele con una copa de vino en la mano”.

Ahora parece que vuelve a primar “la necesidad de nuestra comunidad” y aceptan, gustosos, el dinero que le brindará el candidato Sergio Massa en su rol de Ministro de Economía y presidente de hecho para ampliar las herramientas tecnológicas para combatir la inseguridad en sus respectivos territorios.

La puja entre la “institucionalidad” y las posiciones políticas siempre traerá tensiones y será la mayor barrera para cualquier construcción opositora fuerte. Por eso es muy factible que mientras Mauricio Macri y Patricia Bullrich apoyen el cambio, loco, anárquico, de Javier Milei, muchos intendentes y gobernadores se mantengan al margen de expresarse por el bien de sus comprovincianos y contribuyentes.

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