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Por qué la Justicia pone el foco en la custodia de Cristina Fernández de Kirchner

Un militante kirchnerista fue el encargado de atrapar a Fernando Sabag Montiel luego de que éste le gatillara en la cabeza con una Bersa calibre 32 a la vicepresidenta y ahora la Justicia investiga por qué los custodios no actuaron.

Un militante kirchnerista fue el encargado de atrapar a Fernando Sabag Montiel luego de que éste le gatillara en la cabeza con una Bersa calibre 32 a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. No fueron sus custodios y no fueron los efectivos de la Policía Federal que estaban en el lugar. Fue un grupo de militantes, quienes también fueron los primeros en declarar ante la jueza María Eugenia Capuchetti explicando la secuencia.

Con esa secuencia y con los visibles errores del operativo, la jueza le tomó declaración testimonial el viernes a todo el personal a cargo del dispositivo de seguridad en la causa que lleva la carátula de "tentativa de homicidio". Con esos testimonios más los videos que muestran lo ocurrido tras el ataque, la Justicia ahora pone el foco en la actuación de la custodia. Quieren determinar si cometieron alguna omisión o imprudencia en su desempeño. 

Tras el ataque de Fernando Sabag Montiel, la vicepresidenta caminó durante seis minutos entre los militantes y vecinos, firmando libros y en calma a pesar de que ya le habían gatillado con un arma de fuego en la cabeza. Cristina Kirchner declaró ante la Justicia Federal que no se percató de lo sucedido, pero sus custodios sí sabían lo que había pasado.

Aún no entienden en la Justicia por qué los custodios no hicieron nada. Los integrantes de la División Custodia Vicepresidencia -a cargo de Diego Carbone- tienen un protocolo que aplicar ante un eventual ataque y no lo aplicaron.

Capuchetti y el fiscal Carlos Rívolo se concentran en lo que hicieron los custodios y quieren saber si omitieron cumplir con algún protocolo específico, cómo se decidió el operativo de seguridad de ese día, quiénes estaban a cargo y los operativos dispuestos cerca de las 21 del jueves cuando ocurrió el intento de homicidio.

Antes de que todos los integrantes de las Fuerzas presten declaración testimonial, Diego Carbone, el jefe de la custodia de Cristina Kirchner, se presentó en Comodoro Py. No declaró como testigo ya que el jueves por la noche no se encontraba afuera del departamento de Uruguay y Juncal. Coordinó con las autoridades judiciales el dispositivo de seguridad y de acceso a la residencia de la vicepresidenta para su declaración como testigo y víctima de los acontecimientos que se buscan esclarecer en el marco del expediente.

Durante el fin de semana los investigadores comenzaron a analizar las declaraciones realizadas por los custodios. En primer término están delimitando la nómina de personal que estaban en funciones el jueves. Después, también con el apoyo de las imágenes analizadas de lo ocurrido aquella noche, cómo procedieron cada uno antes y después. 

En Comodoro Py señalan que aplicar el incumplimiento de los deberes de funcionario a la custodia “es complejo, porque es un delito doloso y hay que comprobar que hubo intención en la comisión del delito”.

Los custodios según las imágenes nunca retiraron a Cristina Kirchner del lugar que aún podía representar todo tipo de riesgos para su integridad física. La División de Custodia de la Policía Federal analiza la secuencia de imágenes, el accionar del personal y está bajo revisión “los protocolos de seguridad no sólo de la vicepresidenta, sino también el del presidente Alberto Fernández, y los demás ministros”.