El Gobierno no ofrecerá nada y sigue el acampe

El Gobierno no ofrecerá nada y sigue el acampe

El ministro Zabaleta quiso irse y hay otros en la mira. Los movimientos sociales exigen más planes y montos que no se pueden pagar. Tensión interna por el plan de Sergio Massa.

Pedro Paulin

Pedro Paulin

“No son parte de nuestra urgencia, tenemos otros problemas y no podemos ofrecerles nada”. Esa es la mirada que tiene hoy el Gobierno en voz baja sobre el acampe piquetero y el reclamo por sumar adherentes a planes sociales y aumentar el Salario Mínimo Vital y Móvil. Ayer por la tarde Juan Zabaleta analizó dejar su cargo, el rumor que se trasladó a los teléfonos de los periodistas generó incertidumbre en propios funcionarios que no estaban enterados mientras los piqueteros mudaban su campo de protesta del ministerio de Desarrollo Social a Trabajo.

Es que el último de los albertistas fuertes que hay en el Gabinete, considera que no hay más que hacer, que la subordinación al plan de Sergio Massa obtura su plan de acción y que no tiene sentido permanecer si no se pueden hacer cambios concretos en la sombre del súper ministerio que le diseñaron al tigrense. “Todo es lo que plantea Sergio, el ajuste lo hace él y el pato lo pagamos nosotros”, dijeron desde el Ministerio a MDZ.

Es así en cada área, todos observan estoicos como los salarios caen estadísticamente frente a la inflación, el aumento colosal de alimentos y servicios venideros para este mes, combustibles este fin de semana y nadie puede frenar el plan del ex intendente de Tigre. “Así arregló Sergio con Alberto para asumir, ahora hay que aguantar”, reconocen cerca del tigrense, que ayer tuvo una agenda movida sin espacio para conciliar el conflicto de las cubiertas, los acampes y el fronting internacional en medio de una negociación dura para conseguir más acceso al crédito. 

Lo cierto es que los acampes van a seguir, pero no van a obtener grandes resultados por parte del un Gobierno que mira el almanaque esperando el kick off del mundial como si eso fuese suficiente para garantizar la paz social hasta las PASO, si es que ocurren, del año que viene. “no va a haber paz social, eso te lo aseguro, si no se encargan de solucionar, esto termina mal”, dijo Eduardo Belliboni a MDZ. Lo cierto es que los movimientos sociales acusan al Gobierno de soltarles la mano, siendo ellos quienes a su juicio están garantizando la paz en las calles. 

El movimiento de Unidad Piquetera tiene la certeza de que si ellos no contienen en comedores, con viandas, comidas aunque sean austeras, mínimas, todos los días a miles y miles de personas, el país estalla. Eso es lo que Belliboni y otros dirigentes sociales observan y dialogan a diario. Lo que no pueden entender es la estrategia de un Gobierno que a sus ojos depende de ellos para no caer, pero que no resuelve sus inquietudes. 

Así entonces, un Gabinete sin diálogo, un presidente sin agenda, una portavoz que habla de medidas y realidades sin asidero con la realidad nacional y un plan económico que no tiene ligazón con lo que pretenden el 80% del propio Gabinete que integra. El interrogante que tiene el propio Gobierno y la oposición, por estos días menos rimbombante y presente, es cuál será el catalizador del desastre.

Es decir, cuál será el hecho que haga que la paz se interrumpa mientras se manipulan estadísticas (nunca en ningún lugar del mundo pueden bajar veinte puntos de pobreza como en Formosa mientras sube la indigencia) y la pobreza infantil supera el 50% a nivel país, el 65% en el Conurbano y el sindicalismo presiona con movimientos sociales para dar por comenzado el plan económico sin ajuste.

 

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