Por qué crece el pesimismo y se encienden las luces de alarma en el círculo rojo

Por qué crece el pesimismo y se encienden las luces de alarma en el círculo rojo

Entre empresarios y banqueros se percibe un significativo aumento de la preocupación por la coyuntura. Los economistas del sector privado pronostican una inflación del 100% para el año que viene. Les hizo ruido las primeras internas entre Fernández y Massa. No dejan de mirar el escenario electoral.

Beto Valdez

Beto Valdez

En los últimos días se percibe mayor preocupación en el mundo empresario y financiero por los pronósticos de la inflación para el año que viene y la incertidumbre que genera el escenario electoral. “Esto pinta muy feo, ya sabemos que no podemos esperar algo coherente de este Gobierno y encima no se sabe que oposición va a ser la más competitiva en las urnas”, comenta a MDZ un directivo de una empresa multinacional.

Los perspectivas pesimistas y las incógnitas para el año que viene empiezan a ser un tema de conversación entre empresarios, banqueros y productores agropecuarios. En la City pronostican una inflación no menor al 100% en el 23, un número que puede afectar seriamente la gobernabilidad del presidente Alberto Fernández en su último año de gestión.

“La inflación acumulada ya empezó a frenar el consumo que se percibía en el primer semestre, la gente venía sacándose de encima los pesos que excedentes en vez de ahorrarlos, pero ahora ya no sobra tanto para destinar al consumo”, explica un directivo de una de las grandes cadenas de electrodomésticos. “La gente siente que ahorra gastando en bienes, cuyos precios se van a disparar”, agrega.

Ese sector de la economía se vio favorecido por una clase media que ya no puede viajar al exterior y dejaron de comprar dólares por la disparada del precio. Algo similar se ve en la gastronomía. Pero empezaron a pisar el freno. “Esta tendencia se va a agudizar cuando empiecen a llegar las facturas de los servicios con el ajuste anunciado”, explica un vocero del sector gastronómico.

La expectativa que generó en el círculo rojo el desembarco de Sergio Massa en Economía se vio muy afectada por el 7% de inflación del mes pasado. Y encima el presidente llevó a la ONU un discurso diametralmente opuesto al del titular del Palacio de Hacienda durante su visita a Estados Unidos. Además, la polémica medida anunciada por el presidente del Banco Central sobre un “cepo sojero” también parece una movida para perjudicar al ministro.

“Cuando creíamos que la gestión más ortodoxa de Massa podría ser bombardeada desde el kirchnerismo, aparece Alberto a intentar marcarle la cancha, un disparate”, reflexiona un ejecutivo de uno de los grandes bancos nacionales. En el establishment no mueren de amor por el tigrense, pero consideran que hoy representa la voz más sensata de un Gobierno cada vez más debilitado. El discurso de Alberto en la ONU parece que apuntara a tensionar la relación bilateral con la Administración de Joe Biden.

El otro frente que le quita el sueño al círculo rojo es el proceso electoral y las posibilidades de que el oficialismo suspenda las PASO. La mayoría simpatiza o es votante de Juntos por el Cambio pero están preocupados por la interna entre los presidenciables.

“Encima que no se ponen de acuerdo en nada, ahora tenemos el riesgo de un escenario electoral parecido al de 2003”, dicen en el mundo financiero en referencia a las elecciones presidenciales donde hubo una atomización sin antecedentes. Néstor Kirchner, Carlos Menem, Adolfo Rodríguez Saá, Elisa Carrió, Ricardo López Murphy y Leopoldo Moreau. Tres desprendimientos de los dos grandes partidos. 

El mayor temor es que se repita la misma situación en JxC pero probablemente el peronismo vaya unido. Un escenario donde Cristina puede hacer valer sus votos en el Gran Buenos Aires y en el Norte del país. Además, miran con atención los pasos de Mauricio Macri que sigue jugando al misterio. Algunos se entusiasman con su regreso y otros prefieren a Horacio Rodríguez Larreta.

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