Perder en primera vuelta, el pánico que acecha al kirchnerismo

Perder en primera vuelta, el pánico que acecha al kirchnerismo

En Casa Rosada ya manejan estudios de intención de voto que, a partir de la caída de Javier Milei en las encuestas, dan como ganador a Juntos por el Cambio en primera vuelta electoral, sin necesidad de ballotage.

Ezequiel Rudman

Ezequiel Rudman

El nivel de alerta política en el kirchnerismo es máximo. En Casa Rosada manejan encuestas reservadas que, de acuerdo a las proyecciones y a la caída de Javier Milei, darían ganador a Juntos por el Cambio en primera vuelta en la elección presidencial del próximo año. La inflación proyectada para 2022 roza el 80%. En Juntos por el Cambio sobran candidatos presidenciales, desde Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri pasando por los radicales Gerardo Morales y Facundo Manes. En el Frente de Todos no asoma aún un recambio competitivo para el 2023. El único que manifestó su intención de competir en la PASO del kirchnerismo es Alberto Fernández a pesar del veto que le aplicó Cristina Fernández de Kirchner. En el peronismo nadie se postula para perder.

La "guerra" que lanzó contra la inflación ya parece una batalla perdida. La mesa contra el hambre que presentó al principio de su gestión se esfumó ante la sumatoria de problemas de gestión. La lucha interna que libra el Presidente con Cristina Fernández de Kirchner tuvo una clara ganadora en la conformación del gabinete nacional, la vicepresidenta. Alberto Fernández parece resignado a la imposibilidad de revertir la crisis económica, política y social que atraviesa su gobierno con el único objetivo de terminar su mandato y habilitar una primaria para que el peronismo designe un candidato o candidata a sucederlo, en el mejor de los casos, a partir de 2023.

El pánico que inmoviliza la toma de decisiones del Presidente recuerda al final de mandato de Mauricio Macri. Corrida cambiaria, inflación descontrolada y el único objetivo de finalizar el mandato en tiempo y forma. Sin helicóptero. Sin convertirse en Fernando de la Rúa. En el caso de Alberto Fernández el escenario es aún peor. El no peronismo ya tuvo antecedentes de presidentes renunciados y mandatos inconclusos. Raúl Alfonsín debió adelantar la entrega del poder a Carlos Menem. Fernando de la Rúa se escapó por la terraza de la Casa Rosada en medio del más sangriento estallido social y crisis de hiper desocupación que haya registrado el país.

Pero ahora Alberto Fernández expone al peronismo a esa pesadilla de ingobernabilidad por primera vez en su historia. El fracaso del Presidente tiene el agravante de arrastrar a todo el peronismo. Esa fue la clave del triunfo electoral del Frente de Todos en 2019: la unidad en la diversidad. En ese barco están, al menos por ahora, también Sergio Massa y el kirchnerismo de La Cámpora y Cristina Fernández de Kirchner. El jefe del Frente Renovador estudia los próximos pasos ante la apatía presidencial para modificar el rumbo del gobierno. En la primera semana de agosto tiene previsto reunir a su tropa en Mar del Plata. Andrés Larroque directamente auto incriminó a La Cámpora en el fracaso de la gestión de Alberto Fernández cuando advirtió: "el gobierno es nuestro".

La última adquisición del "Arca de Noé" peronista que  Alberto Fernández intenta no hundir es Daniel Scioli. No queda claro si la llegada del ex motonauta al gabinete lo convierte en presidenciable o directamente lo saca de la competencia para 2023. Un fenómeno similar le ocurrió a Juan Manzur quien llegó con la impronta de la hiperactividad para terminar diluído en el concierto de errores y falta de gestión del gobierno nacional. 

Ninguna administración está en condiciones de reelegir a su presidente con una inflación proyectada del 80%. El Presidente lo sabe y por eso intenta hacer equilibrio para que no implosione su gobierno. Cada vez que Cristina Fernández de Kirchner twitea o le pide la cabeza de un ministro, él acata, No importa que sean funcionarios leales a su gestión, amigos o integrantes de su mesa chica como Matías Kulfas o Santiago Cafiero. El Presidente prioriza su subsistencia política. El índice de precios al consumidor registró en mayo un incremento de 5,1%, con lo que en los primeros cinco meses de 2022 acumula un alza de 29,3% y de 60,7% en los últimos doce meses. La suba de tarifas y la corrida cambiaria anticipan otro registro elevado para junio. No hay medidas concretas ni un plan anti inflacionario a debatirse en el Congreso. El proyecto de mayor relevancia institucional apunta a aumentar la integración de la Corte Suprema de Justicia a 25 integrantes, una iniciativa disociada de las urgencias económicas de la población que, según el Indec, necesita un ingreso mínimo de casi 100 mil pesos para no caer en la pobreza.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?