El mendocino de bajo perfil que sigue siendo el arquitecto de la UCR
“En esta nueva etapa de la Unión Cívica Radical hay varios protagonistas que tienen sus méritos, pero el arquitecto es uno solo: Ernesto Sanz”, dice con admiración una figura partidaria de peso. “Él decidió bajar el perfil y no volver a la función pública, pero mucho de lo bueno que nos está pasando tiene que con la mirada estratégica de Ernesto”, agrega otro dirigente.
Sanz fue el socio fundador de Cambiemos en 2015 junto a Mauricio Macri y Elisa Carrió. Por una cuestión absolutamente personal decidió dar un paso al costado para el gran público, pero nunca dejó de dedicar gran parte de sus horas útiles a la UCR. Cuando hacen referencia a la influencia que está teniendo en estos tiempos de recuperación de la autoestima partidaria, el exsenador fue diseñando un armado muy parecido al actual.
Más allá de su larga experiencia, Gerardo Morales fue apuntalado desde el vamos por el mendocino para encaminarse a la presidencia partidaria. “Ernesto se cansó de repertirlo hasta el cansancio, Gerardo tiene todas las condiciones para protagonizar esta etapa de crecimiento que nos puede permitir competir de igual a igual con el PRO por la candidatura presidencial”, describe un dirigente partidario bonaerense.
El gobernador de Jujuy logró transformarse en el jefe indiscutido del radicalismo. Arrancó con su peso en el norte del país y paulatinamente fue avanzando hasta consolidar una jefatura en la que fue clave Maxi Abad desde su llegada al control de la UCR bonaerense.
El perfil del marplatense ha sido un salto cualitativo a sus antecesores en el Comité Provincia, incluso sobre el propio Daniel Salvador que tuvo una postura muy light frente a María Eugenia Vidal durante los cuatro años de gestión. “Daniel se preocupó más por quedar bien con ella y Federico Salvai que con sus correligionarios y eso tarde o temprano se paga”, agrega otro dirigente.
La historia de la relación entre Sanz y Abad es todo un capítulo aparte. El poderoso jefe del radicalismo bonaerense fue clave en la recordada convención de 2015 para darle el envión final a Sanz en Gualeguaychú. Siendo apenas un joven concejal de General Pueyrredón logró junto a otros correligionarios seducir a pura rosca a un grupo de convencionales que estaban alineados con Ricardo Alfonsón, un furioso opositor al acuerdo con el PRO. Es decir, logró fracturarle el bloque al hijo del expresidente y definir la contienda en favor de su amigo mendocino.
Luego de ello el gran objetivo de Sanz apuntan a generar un recambio generacional en la UCR de la provincia de Buenos Aires. La figura del marplatense era ideal para la etapa que se iniciaba en marzo del año pasado. Muchos creen que con Salvador no hubiera sido posible el lanzamiento de Facundo Manes dispuesto a enfrentar a Diego Santilli ya que inicialmente Horacio Rodríguez Larreta hizo todo lo posible para evitar la competencia en las PASO.
Por todo esto el exsenador decidió apostar fuerte por Abad en una interna tan competitiva ya que del otro lado estaban Gustavo Posse con el apoyo de Martín Lousteau y su tropa bonaerense.

También es cierto que la presencia de Manes y su hermano Gastón en favor de Abad también fue decisiva para entusiasmar a los afiliados que concurrieron en masa a votar todavía en plena pandemia. Todo estaba estudiado con anticipación ya que el médico neurólogo tiene una extensa amistad con Sanz y fue este quien terminó de convencerlo para que diera el paso. No es casual precisamente que usaran “Dar el PASO” como nombre de la lista que lideró Manes en las PASO. Casi un trabajo de orfebrería que hasta ahora viene dando resultados.
De aquí en más el mendocino cree que debe privar un equilibrio entre las tres figuras más importantes de la UCR. “Se trata de combinar un liderazgo paritario fuerte como el de Gerardo, un radicalismo bonaerense renovado con Maxi, y la candidatura de un outsider como Manes. “No va a ser sencillo, pero llegamos sólidos y competitivos para competir con el PRO y si perdemos vamos a hacer valer esos votos para que el próximo Gobierno funcione como una verdadera coalición”, sostienen en el Comité Provincia. Aseguran que lo tienen acordado así con Rodríguez Larreta.
El Gabinete va a estar conformado por varios ministros de la UCR si es que Manes es derrotado en las primarias del año próximo. Hasta ahora la única gran incógnita pasa por Mauricio Macri.
Los radicales saben que el expresidente sigue sin disimular su inquina contra la dirigencia de ese partido y si, eventualmente decidiera jugar y ganara, cree que otra vez no los tendrá en cuenta o en todo caso convocará a los pocos dirigentes de la UCR que aprecia, con el senador Alfredo Cornejo a la cabeza.

