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Asunción de Daniel Scioli: dimes y diretes

La asunción de Daniel Scioli al frente del Ministerio de Desarrollo Productivo trae, más que esperanza, interrogantes frente al desafío que implica traer al exgobernador a un rol que implica, esencialmente, distribuir crédito para empresas. Ausencias y presencias en el acto de asunción.
Foto: Twitter Alberto Fernández
Foto: Twitter Alberto Fernández

Las repercusiones que provocó la asunción del exgobernador bonaerense Daniel Scioli al frente del Ministerio de Desarrollo Productivo son, básicamente, cotilleo. Sin embargo, sí puede hacerse una lectura política de lo que exponen las ausencias y las presencias en el acto que lo formalizó al derrotado candidato a la presidencia de la Nación en su nuevo cargo.

Como único representante del Gabinete nacional, y con rostro muy contrariado, estuvo Agustín Rossi, actual director de la AFI. Entre los ausentes notables, se puede contar a toda La Cámpora, incluidos los nuevos compañeros de ruta de la conducción del PJ bonaerense, exalbertistas, e intendentes en uso de licencia Gabriel Katopodis, Juan Zabaleta y Martín Insaurralde.

El tuit —ahora borrado— de Rubén Eslaiman, referente del massismo y vicepresidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, deja una señal muy clara. Escribió: "La Asunción de este sujeto (por Scioli) me desagrada profundamente!!!!!!! El peor Gobernador de la historia de la Provincia de Bs As, solo equiparado por Vidal!!!!!!!!".

Sus expresiones explican mucho de lo que pasa en la legislatura bonaerense, en donde Deborah Indarte —integrante del bloque del FdT— es ninguneada sistemáticamente. La diputada llegó al cargo tras un acuerdo entre el sector de la política marplatense que lidera su esposo, Rodolfo Iriart, con el que lidera Fernanda Montoto Raverta, la actual titular del Anses. Indarte es vista como "sciolista", lo cual explica el maltrato que le propinan los integrantes del sector de Sergio Massa.

Daniel Scioli recibe el ministerio de Desarrollo Productivo con una caja de $1.200 millones para distribuir en créditos para grandes, medianas y pequeñas empresas. Está pendiente una ampliación que elevaría ese monto en mil millones más. Sólo en Mar del Plata, se han otorgado créditos por parte de esta cartera a 26 mil empresas catalogadas como pymes o mini pymes. La caja que pasa a controlar Scioli es un arma formidable a la hora de hacer política orientada a los sectores medios.

Un dato central: no habrá incorporación de cargos políticos de su propia línea por parte de Scioli. El objetivo es no crear olas con Cristina o con Massa que den lugar a mayores internas. El equipo que sigue trabajando en el ministerio es el que armó Matías Kulfas. Esta postura habías sido conversada la semana pasada, entre otros, con Rodolfo Manino Iriart, quien planteó esta propuesta que Scioli compartió.

La idea es tener dinámica y no perder tiempo en batallas inútiles como las que terminaron eyectando de ese sillón a Kulfas. Un dato político: Scioli aseveró que si, a pesar de todo, Alberto Fernández decide insistir e ir por la reelección, él no va a ni siquiera plantear su posible candidatura.

Así están las cartas —complejas— de un Gobierno a la deriva al que ya le cabe cualquier diatriba, sin que pueda demostrar orden ni concierto en el manejo de los asuntos públicos de la nación.