Hualilán, un salto desde la historia al liderazgo en exploración
A fines de 2022 en Hualilán se proyecta concretar 210.000 metros perforados en dos años. Esto ubica a la mítica mina ubicada en la precordillera sanjuanina al tope de la exploración en el país, con perforaciones récord y en una campaña continua que no se detuvo desde el inicio del plan de sondajes. “Esto se debe al trabajo en conjunto con todos los involucrados en nuestra operación. Uno de nuestros principales capitales es el compromiso y el trabajo en conjunto con nuestros proveedores locales, lo que nos permitió ser la única empresa que desarrolla, financia y contrata al 100 % de sus proveedores en la provincia de San Juan”, resaltó Sergio Rotondo, director ejecutivo de Challenger Exploration, la compañía australiana cuya subsidiaria en Argentina es Golden Mining.
Según Rotondo, en Hualilán actualmente trabajan 9 equipos de perforación, lo que significan 70 empleos directos y más 400 indirectos en esta etapa cuyo objeto es el de cuantificar las reservas para determinar el tamaño y la ley del proyecto. “Una posterior etapa de prefactibilidad técnica-económica nos permitirá establecer las bases para una futura mina en la provincia”, puntualizó la fuente.
Las condiciones geográficas inciden en que la mina se pueda trabajar todo el año en la exploración, para llegar a una etapa avanzada con perspectivas de encaminarse hacia una futura operación minera. Ubicada en la precordillera de Ullum a 120 kilómetros de la capital sanjuanina y a una altura de 1649 msnm, la mina posee características más que favorables a la hora de concretar perforaciones, ya que no posee clima extremo como factor de incidencia.
“Esto nos permitió refundar la antigua mina Hualilán, con sus condiciones clásicas de ser un yacimiento pequeño y poco desarrollado, en un proyecto mucho más grande y con reservas estimadas probablemente históricas para este distrito”, agregó Rotondo.
El descubrimiento de un yacimiento en profundidad, no conocido hasta la llegada de Golden Mining, es clave en la factibilidad y el futuro del proyecto. De hecho se descubrió un pozo que muestra que la mina no solo tiene una alta ley, sino que es un proyecto que tiene gran escala y volumen. En específico se trata de un pozo ubicado en Sentazón, una zona histórica ya explorada en los últimos 150 años que arrojó el mejor resultado del proyecto en reservas de oro y plata.
Esta performance en la mina ullunera, llevó a la colaboración de la empresa en llevar a cabo el primer curso de perforistas en San Juan, lanzado el año pasado por la Cámara de Empresas Perforistas (Caperfo), que nació precisamente en 2021 y que en la convocatoria lanzada ese año dio espacio a 120 lugares y se recibieron más de 10 mil postulaciones.
Vale destacar que la exploración resulta básica en las distintas etapas de un proyecto minero y de la mano, van con ella las perforaciones. Es elemental al momento del descubrimiento del recurso y la cuantificación de reservas, y lo es aún más en el transcurso de la vida útil de los proyectos, ya que permiten extender las operaciones en numerosas oportunidades. Un ejemplo es el de la mina Veladero, San Juan, que inició operaciones en 2005 con previsión de cierre en 2018. A pesar de esto, actualmente tiene previstas inversiones por más de USD 900 millones para seguir operando hasta al menos 2031. De este modo, Veladero pretende duplicar su vida útil inicial.
Otro caso similar es el de Chinchillas en Jujuy, donde se le pudo dar continuidad al proyecto original al aprovechar las instalaciones e inversiones realizadas en otro yacimiento (Pirquitas). Allí, los esfuerzos exploratorios permitieron identificar reservas explotables con similitudes de mineralización, a una distancia de aproximadamente 42 kilómetros entre ambos yacimientos, viabilizando mediante nuevas inversiones la extensión de las operaciones.
Hualilán, tierra de oro
En lengua originaria Hualilán significa "Tierra de Oro". "Gualilan", como está asentado en el Catastro Minero, es un yacimiento con predominio de oro y plata con elementos subordinados como cobre, zinc y plomo.
El yacimiento comprende dos grupos mineros: Zona Norte y Zona Sur, lo que comprende unos 8000 metros de laboreo. La explotación comenzó antes de 1561. Pero entre 1872 y 1875 se desarrolló el período de mayor actividad. Se efectuaba tanto la explotación como el tratamiento del mineral.
En la zona aún se conservan los restos de las antiguas labores mineras, testigos del esplendor de antaño.
En 1955 la Compañía Minera Los Marayes extrajo 10.000 toneladas de mineral. En 1959 Meteor SAIC trabajó relaves. Luego de un período de inactividad la Compañía Minera Aguilar efectuó estudios geofísicos. Entre 1985 y 1995 Lixivia S.A. trabajó en la zona de oxidación del depósito. Luego el yacimiento fue estudiado por diversos especialistas hasta el año 1992.