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La afirmación con la que Axel Kicillof "le tiró un centro" a Alberto Fernández

El gobernador Axel Kicillof dijo que "el país se está recuperando" y que merced a esa situación puede ejecutar un ambicioso plan para asfaltar 10.000 cuadras en el Conurbano durante 2022. Acompañado por Néstor Grindetti, en Lanús, también se quejó por la coparticipación provincial.
Foto: Prensa Gobierno de la Provincia de Buenos Aires
Foto: Prensa Gobierno de la Provincia de Buenos Aires

El gobernador Axel Kicillof le reclamó al Gobierno nacional los puntos de coparticipación que aún le adeudan a la provincia de Buenos Aires y reinstaló la añeja discusión sobre la prosperidad de los barrios más pudientes y la diferencia de los que quedaron postergados.

Quizás no lo sepa el gobernador, o no se lo informaron oportunamente, todos esos “barrios opulentos” fueron aprobados por las administraciones municipales a través de excepciones o bajo los parámetros de los Códigos de Ordenamiento Urbano de cada localidad y ratificados por sus antecesores provinciales.

En el lanzamiento del plan 6x6 (bautizado así porque sostiene que deben recuperarse de los cuatro años de gobierno macrista y dos de la pandemia, y que de ahora en más vienen 6 años de prosperidad), Kicillof estuvo en la Zona Sur del Gran Buenos Aires.

En Lanús, en el territorio que conduce el intendente de Juntos, Néstor Grindetti, y acompañado por la mayoría de los jefes comunales de la región y de sus ministros Leonardo Nardini, de Infraestructura, Cristina Álvarez Rodríguez, de Gobierno, y el jefe de Gabinete, el intendente en uso de licencia de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, Kicillof anunció la realización de 10.000 cuadras de asfalto.

La semana pasada había hecho el mismo anuncio en la Primera Sección Electoral, Zona Norte y Oeste, y se mostró en José C. Paz con Mario Ishii, el ahora albertista enfrentado a La Cámpora. En esta nueva ocasión, eligió el distrito que conduce el intendente que mejor diálogo mantiene con el oficialismo provincial al ser delegado por el resto de los intendentes del PRO como único interlocutor general.

El gobernador guardó las formas mucho más que lo que hace habitualmente al no mencionar ni a Mauricio Macri ni a María Eugenia Vidal. Tampoco subrayó sus infinitas diferencias con la dirigencia de Juntos por el Cambio producto, seguramente, que al lado estaba Néstor Grindetti, con quien todos los presentes tienen un diálogo directo y sincero.

En un guiño para Alberto Fernández, quizás sin darse cuenta, dijo que el país está en “plena recuperación” aunque le reclamó que se active una nueva discusión sobre la coparticipación que recibe la provincia de Buenos Aires, que en el pasado relegó un 6% para que “las otras provincias recibieran más de lo que generaban y así invertían en sus lugares, evitando que su población viniera al Conurbano”. Eso no pasó.

"El país está en plena recuperación”.

“La provincia de Buenos Aires cedió parte de su coparticipación para que la gente se pudiera quedar en el interior. Pero eso no pasó. Eso funcionó mal. Nos quedamos sin el pan, y sin la torta. Cedimos coparticipación y perdimos todo, financiamiento e infraestructura”, dijo con toda claridad.

Quizás olvidó de un detalle. En 2005, cuando gobernaba Néstor Kirchner, el entonces presidente de la Nación anunció un proyecto de devolución gradual de medio punto de coparticipación a la provincia de Buenos Aires. También, como muchas cosas, algo pasó y nada de eso se cumplió.

“Hay que estructurar un acuerdo entre los gobernadores y la Nación para buscar un punto de equilibrio”, expresó en agosto de 2005 Kirchner, y pidió que “se pueda encontrar un esquema superador para construir un marco de equidad”. Él venía de ser gobernador de Santa Cruz.

Sin embargo, Kicillof resaltó que durante todos estos años “faltaron recursos, y comparativamente con la Ciudad de Buenos Aires faltan recursos. Y no se nos puede criticar diciendo que los intendentes no hacen nada”.

“En el Conurbano, para hacer todo lo que hace falta, necesitamos recursos. Tenemos que iniciar este camino. Y en cada uno de los municipios es imprescindible. Entre las cuadras de tierra, sin asfalto, o las que están intransitable, se conforma una situación desesperante. Y mucho peor cuando llueve, que no puede entrar ni salir nadie de ese lugar”, indicó.

En una crítica directa a la proliferación de barrios privados, aprobados por los municipios y la provincia de Buenos Aires en sucesivos gobiernos, y en los que habitan casi la mitad de los intendentes presentes en esta ocasión y en la anterior reunión, el gobernador dijo que los mismos no cumplieron con las previsiones indispensables de planificación.

“Poblar no es poner una casa. Tiene que haber servicios, transportes, conectividad, escuelas, hospitales. Hay que urbanizar”, consideró el gobernador, al tiempo que agregó: “Poblar un país debe ser planificado”.

“A veces se cree en la mano invisible del mercado, se cree que es más barato, pero termina siendo más caro. Fue un caos y un desastre todo esto, con zonas con dificultades de transporte y ambientales, en las que el Estado tuvo que ir a suplir la infraestructura inexistente, sin colegios ni hospitales. Además del desborde de la capacidad de infraestructura, la injusticia de barrios ricos rodeados de zonas pobres”, graficó, no sin razón al respecto.

Quizás si Kicillof pusiese el mismo énfasis en su crítica al mercado como en la trama que constituyeron la aparición de cientos de barrios cerrados en lugares imposibles, posiblemente se quedase sin muchos de sus hoy aliados. Por eso siempre es mejor teledirigir el mensaje.

“Estamos en un momento de reactivación luego de cuatro años de una política que no compartimos, Néstor (por Grindetti) y luego dos de pandemia. Ahora tenemos que darle respuesta a la gente”, dijo el gobernador, quien volvió a pedirle, de manera sugerente, a los empresarios que “hagan su aporte”.

Según informó, “estuve mirando balances de algunas empresas, con números muy buenos. Le quiero pedir, por favor, a esos empresarios, que sepan que no le puede ir bien por mucho tiempo si a sus trabajadores no les va bien. Y los Estados deben participar en la distribución de esos ingresos porque tenemos que impulsar que la salida sea con el crecimiento de toda la sociedad”.