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La próxima disputa que se viene entre Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner

La interna en el Frente de Todos está más álgida que nunca y puede haber un nuevo round esta semana con las audiencias para establecer las subas de tarifas de servicios públicos.
Foto: Télam
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Los enfrentamientos entre el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, junto con cada uno de sus séquitos de funcionarios y dirigentes políticos y sociales, tendrá un nuevo capítulo esta semana con un tema delicadísimo que tendrá implicanciones muy fuertes en materia económica y política: la quita de subsidios y el aumento de tarifas en los servicios públicos.

"Hoy existe una nueva forma de encarar esta dicotomía entre Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. Hasta ahora había una disputa por la toma de decisiones y la tenemos esta semana en el escenario probablemente más dramático para la visión de Cristina Kirchner, que tiene que ver con la impopularidad que entrañan los aumentos de tarifas", señaló el periodista Carlos Pagni en su editorial del programa Odisea Argentina, del canal LN+.

En ese sentido, Pagni recordó que "hay todavía una discusión que tiene como protagonistas a los titulares de los entes reguladores, Enargas y ENRE, sobre todo al subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo", y señaló que esos funcionarios que responden al kirchnerismo "objetan esta estrategia de aumento de tarifas y, sobre todo, de segmentación que lleva adelante el Ministerio de Economía. ¿Se van a oponer? No, aunque el secretario de Energía, Darío Martínez, exhibe una llamativa modorra para llevar adelante el proceso, sobre todo para pedir a las distribuidoras la información sobre facturación".

Aunque las audiencias públicas comienzan este lunes, el día clave será el jueves cuando se discutan las tarifas que afectan al consumo de energía popular. "Primera derivación: va a haber una judicialización que ya estamos viendo porque comenzaron a aparecer las mismas solicitadas de asociaciones de consumidores que vimos en 2016, cuando Mauricio Macri llevaba adelante un intento de suba tarifaria que, en alguna medida, frenó la Corte. ¿Está el kirchnerismo detrás? Gran misterio. ¿Qué canales ocultos hay entre las asociaciones de consumidores, La Cámpora y Cristina Kirchner? No es tan evidente", explicó.

"Lo que está claro es que Alberto Fernández se va a encontrar con un problema que es el mismo que encontró Macri. Desde el kirchnerismo, desde La Cámpora, desde las oficinas de Cristina Kirchner, ven esto como un bochorno, porque implica que tienen las mismas políticas económicas de 'ajuste', la palabra maldita. Empiezan a enfrentar a los mismos organismos que protestan, que son estas organizaciones. ¿Habrá politización de las tarifas en los tribunales? Es altamente probable que así suceda", anticipó Pagni.

En la política de subsidios, un escenario donde el albertismo imponga su criterio puede derivar en un nuevo conflicto con el kirchnerismo y sus aliados respecto a las cuentas fiscales y que podría complicar los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). "¿Qué puede pasar de ahora en adelante? Como se va a reducir el subsidio, las distribuidoras provinciales van a tener que pagar una fractura más cara. Van a tener que pagarle más a Cammesa. Va a ser más cara la energía que cobran para distribuir y eso es lo van a trasladar al consumidor. Esa es la forma en que el consumidor (industrias, particulares, etc.) se ve afectado por este retiro del subsidio", se explayó el periodista. 

"Ahora, puede haber un gobernador que diga: 'No, ustedes no le aumenten las tarifas al consumidor'. ¿Y, pero cómo hago, si yo estoy pagando más la energía que recibo; por qué Cammesa ya no me subsidia? El gobernador le puede pedir que mantenga la tarifa como está y lo que pierdes se lo cobre no pagándole a Cammesa. Es decir, Cammesa, que está financiada por el Tesoro, seguiría teniendo un déficit importante que el Tesoro, los que pagamos impuestos, deberíamos solventar. Se vuelve un círculo vicioso. Esto puede llegar a pasar y pondría en apuros al ministro de Economía en relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) porque seguirían teniendo el mismo gasto público para sostener esta forma de administrar los recursos energéticos", concluyó Pagni.