Martín Guzmán contraataca: toma control de la Energía y el apoyo del Círculo Rojo
Martín Guzmán pasará al ataque. El ministro de Economía, avalado personalmente por Alberto Fernández, tendrá 48 horas de acción; donde avanzará sobre dos sectores clave para el dominio de la Economía. Y de la gobernabilidad. Hoy concretará su anuncio de ayer sobre cambios en el manejo de las inversiones en el corazón simbólico de la energía, y donde el kirchnerismo siempre consideró su feudo: Vaca Muerta. Simplemente Guzmán les dará a los interesados en invertir en el potencial futuro energético y de divisas del país, la noticia que esperan desde hace meses: habrá libertad para acceder a los tan ansiados y faltantes dólares. Mañana recibirá el apoyo total de los empresarios más importantes del país, los que le dejarán en claro al ministro que entre el kirchnerismo y el albertismo, representando por Guzmán, no hay duda que la razón estará en el funcionario. Será en el Llao Llao, donde el anfitrión será Eduardo Elsztain, un hombre prudente y con fama de estratega, que sólo se mueve para dar pasos seguros y que él considere como necesarios.
Guzmán habilitará en horas la alternativa para que los inversores en Vaca Muerta (en todas sus categorías) la disponibilidad total de dólares para las empresas que comprometan inversiones internacionales para la explotación de gas y petróleo en el yacimiento. El ministro recibió ayer en Neuquén quejas directas sobre la falta de dólares para las compañías que ya están comprometidas en desarrollar sus inversiones en el lugar, pero que en los últimos meses sufren el problema de la falta de habilitación de divisas para poder pagar insumos y maquinaria básica para continuar con el proyecto.
Entre las damnificadas están la mayoría de las multinacionales petroleras y de servicios del sector, presentes en el lugar desde siempre o llegadas entre el 2019 y el 2021, y que tienen trabadas sus actividades por la falta de divisas para liquidar importaciones. Guzmán, luego de consultas hacia la Casa Blanca, anunció ayer que “para facilitar las inversiones directas (en el sector energético), hay que cambiar regulaciones de capital a las que impuso la administración anterior en el 2019” dando "pasos a la normalización a la regulación de capital”. “Para construir bien rápido ese escalamiento” en la producción y la exportaciones “tiene que haber estabilidad financiera y fiscal”, y a eso se le suman “nuevas regulaciones en la cuenta de capital, que permitan el ingreso de divisas para el sector energético".

Todo el sector presente en Vaca Muerta aplaudió el anuncio, y se manifestó a la espera de la concreción de la promesa. Como contrapartida, la buena noticia para el sector petrolero generó problemas en otros rubros como el químico, automotriz, alimentos y, fundamentalmente, el campo y la producción primaria; que ahora espera medidas similares de liberalización cambiaria para acceder a los tan ansiados dólares;. hoy, por otro lado, inexistentes.
El anuncio pone a Guzmán al frente de la política energética del gobierno, una situación que genera además una novedad política. Con este movimiento, el ministro concreta públicamente la realidad de haberse convertido en el funcionarios que maneja el sector energético; un rubro que desde el comienzo de la gestión del Frente de Todos era jurisdicción exclusiva del kirchnerismo. Se confirma además el pase de equipo dentro del oficialismo del secretario de Energía Darío Martínez; ahora revista definitivamente en el albertismo, abandonando el kirchnerismo y mirando más de frente sus posibilidades políticas electorales en Río Negro.
Guzmán mañana dará un paso aún más irritante para el kirchnerismo. Será quien cierre el ya tradicional seminario Foro de Llao Llao en el histórico hotel de Bariloche, donde Elsztain es el anfitrión y organizador del evento. En el lugar estarán hoy el ex presidente Mauricio Macri; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y el diputado Javier Milei; y mañana la clausura será exclusiva del ministro. Todo está preparado para que 93 hombres y mujeres, por convencimiento o temor apoyen su gestión; y le dejen en claro, que ante el panorama general su plan simplemente basado en cumplir lo firmado ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) es lo más elaborado y sofisticado que se puede esperar en estos difíciles tiempos políticos y económicos del país. Entre otros, aplaudirán Marcos Galperin (Mercado Libre), Martín Migoya y Guibert Englebienne (Globant); Carlos Miguens (Miguens Bemberg Holdings), Juan Collado (Warmi), Nicolás Szekasy (Kaszek). Sebastián Serrano (Ripio) y Gustavo y Javier D’Alessandro (Finvest), Agustín Otero Monsegur (San Miguel), Federico Braun (Banco Galicia y La Anónima), Karina Román (Grupo Román), Luciano Nicora (VN Global BPO y Endeavor), Roberto Murchison (Murchison), Sebastián y Juan Pablo Bagó (Laboratorios Bagó), Patricio Jutard (Mural) y Verónica Andreani (Andreani), Pablo Saubidert (iPlan), Urbano Rattazzi y Andy Freire.
Para un movimiento como el kirchnerismo, que plantea como una de sus banderas históricas el no haber concurrido nunca a un coloquio de Idea en Mar del Plata, la presencia del ministro más importante de un Gabinete de la coalición oficialista en un evento con los principales empresarios del país (aquellos acusados de la inflación y todos los males), donde además hablaran un día antes Macri, Rodríguez Larreta y Milei, es más que una contradicción política. Es una afrenta asimilable a una traición. En muchas oficinas del Senado y el Patria se prepara la contraofensiva. Guzmán, por el contrario, concreta su contraofensiva.


