Quién es el dirigente anti-grieta que vuelve a la política con partido propio
Fue elegido recientemente como miembro del Comité Buenos Aires que representa a la comunidad italiana en Argentina, vuelve a la arena política nacional con un partido de "centro y anti grieta" para recuperar "el valor que nos inculcaron los nonos, esfuerzo, educación y trabajo, para salir adelante". El ex legislador porteño, Daniel Amoroso, quien militó en el PRO junto a Cristian Ritondo y ahora está cerca de Horacio Rodríguez Larreta, lanzará "Integrar", un espacio de centro que pregona el diálogo anti grieta. "Tengo el orgullo de representar a la comunidad italiana en nuestro país, somos más de un millón de compatriotas que mamamos de muy chicos los valores que trajeron nuestros abuelos, sin esfuerzo no hay progreso, sin educación ni trabajo no hay posibilidad de crecer, tenemos que recuperar estos principios para la Argentina que viene", explicó.
"Integrar" cuenta con figuras de experiencia como el abogado y ex diputado Mauricio D' Alessandro, quien aspira a ser intendente de San Martín, y la abogada Soledad Gibelli. El espacio tendrá su epicentro en el área metropolitana y el punta pie inicial se realizará en la segunda quincena del mes de abril con el lanzamiento oficial del partido en la sede del círculo italiano de Buenos Aires. Hasta ahora, Amoroso se dedicó a la comunidad italiana. “Los comités son pequeños parlamentos que se crearon en 1985 para defender los derechos de los italianos fuera de Italia. Es importante para agilizar los tramites de la ciudadanía, cambiar domicilios y otros trámites”, comentó antes de asumir su nuevo rol.
Amoroso informó que en “Argentina es uno de los países que más italianos. Hay un millón de italianos, y en Buenos Aires 300 mil”. “Hay que abrir las puertas para la comunidad y trabajar para gestionar los tramites, todo de forma gratuita. Hay un montón de trámites para colaborar y hoy los comités no funcionan”, reiteró. A su vez, comentó que su espacio está discutiendo en Italia que se conserve “el derecho de sangre” por sobre “el derecho de nacimiento”. “Nuestro partido en Italia está planteando que no se corte el lazo sanguíneo. Si esto se corta no se podría ser italiano”, concluyó.

