Una pieza clave del Frente de Todos advirtió un oscuro panorama si no se baja la inflación
Daniel Arroyo, diputado nacional del Frente de Todos y exministro de Desarrollo Social de la Nación durante casi la mitad de mandato de Alberto Fernández, se refirió a la preocupante situación que atraviesa Argentina en relación al avance de la inflación y la asfixiante suba de precios. "Si no bajamos la inflación, la sociedad no va a poder aguantar dos años más de 50% de inflación", consideró de forma sombría.
"La clave es un plan antiinflacionario que tiene que tener por lo menos tres componentes: un componente es que un conjunto de alimentos sean accesibles, esto del fideicomiso para el tema de la harina, de lograr efectivamente retrotraer los precios al 10 de diciembre y que ciertos cortes de carne estén en precios cuidados; generar un sistema de crédito no bancario y generar un sistema de mercado de cercanía, que el productor venda directamente al consumidor, achicar esa brecha; y un mecanismo de macroeconomía en términos de déficit fiscal y de emisión. Si no bajamos la inflación, la sociedad no va a poder aguantar dos años más de 50% de inflación", comentó Arroyo en diálogo con Radio Perfil.
Al ser consultado por las similitudes entre la etapa posterior a la crisis del 2001 y la actualidad, donde la pobreza es de 52%, mientras que actualmente es de 37%, señaló: "Yo creo que la situación, en términos económicos, de dificultades para llegar a fin de mes tiene cierta similitudes de la Argentina hoy con el 2002. Lo que hay es mucho más Estado, mucha más política social. En 2002, antes de que asumiera el presidente Eduardo Duhalde y generara el plan Jefes y Jefas de Hogar, había 200 mil personas bajo programas sociales. Una situación social muy crítica, de caída económica y dificultades y poco Estado".
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Y añadió: "Hoy hay una situación, a mi modo de ver, dominada por la inflación con el pan a 300 pesos, con la leche 130 y con el kilo de asado 1000 pesos. Es claro que la situación social es crítica, por más que hay más actividad económica y más trabajos. Lo que hay es más red social: tenemos 1.200.000 personas en programas sociales de transferencia de dinero, gente que cobra el 50% del salario mínimo, más distintos programas alimentarios, más la asignación universal por hijo. Yo diría que ahí hay una diferencia".
"La otra diferencia que me parece importante hoy es que se da una contradicción en términos de que hay más trabajo pero no se llega a fin de mes. La otra diferencia hoy es que con trabajo se es pobre. Mucha gente va al comedor igual por eso hay más trabajo, más actividad económica y no baja la cantidad de gente en los comedores. Las dos novedades son que hay más Estado, hay mucha más política social, mucho más después de la pandemia y que muchos de los trabajadores son pobres y es un problema serio", destacó el legislador del Frente de Todos.

