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Emilio Monzó: "La política se transformó en un gran Lollapalooza"

Mientras que en el PRO quieren meter a los libertarios de José Luis Espert y Javier Milei dentro de su espacio, los radicales se espantan y amenazan con irse. La misma crisis que experimenta el oficialismo, donde los extremos ya no tienen conexión entre sí en ninguna alianza electoral.

“Los espacios políticos se han transformado en un gran Lollapalooza. Cada frente tiene diez escenarios diferentes, uno para cada gusto”, le dijo Emilio Monzó a MDZ al comentar sobre lo que está viendo en la política en general y en la oposición en particular, donde la mayoría de los debates se están dando públicamente y todo parece que está a punto de estallar en cualquier momento.

Con su aguda mirada, el último armador todoterreno que tuvo Cambiemos describió lo que todo el mundo más o menos interiorizado en el devenir político está observando. Que las diferencias internas se dirimen públicamente, y que los hechos y frases, una vez que toman estado público, adquieren vida propia.

Los problemas del oficialismo, donde el kirchnerismo camporista discute y califica de “neoliberales” a los ministros y al propio presidente Alberto Fernández se calcan en la oposición, donde el frente de Juntos replica las mismas dificultades para conciliar a los extremos.

Sin “conectores” entre una y otra punta del amplio abanico opositor, las posturas que se discuten varían entre la dolarización de la economía, las alianzas políticas con los liberales, o sumar peronistas al proceso opositor. En el medio, el rol del Estado, el endeudamiento de Mauricio Macri y la relación con el Gobierno nacional.

Puntualizando en el espacio al que pertenece, Monzó graficó lo que está viendo. “Somos como el PSG (el equipo francés donde está Lionel Messi, Neymar Jr. y M´Bape, entre otros grandísimos jugadores). Estamos llenos de estrellas pero no tenemos un vestuario que nos de paz”, ejemplificó.

Tras los desencuentros de este fin de semana entre el ex presidente Mauricio Macri y el titular del radicalismo nacional, Gerardo Morales, sobrevino la opinión de Patricia Bullrich quien salió a diputarle directamente a Horacio Rodríguez Larreta la pelea por la presidencia de 2023 y rechazó “cualquier operación” que la ubicara como candidata en la provincia de Buenos Aires.

Otro de los dirigentes presentes en esta juntada también entiende que “mientras que el PRO cada vez se ve más frenado y debilitado". No solo porque no saben cómo reaccionar ante cada opinión del expresidente Macri, sino también discrepan qué hacer con los liberales Javier Milei y José Luis Espert. Estos ya les restan casi 12% de sus votos.

En tanto los radicales se debaten entre “ser independientes o mantener ciertos acuerdos con el PRO, para compartir listas de candidatos en las PASO. Todo es desconfianza ente los que dialogan y los que no con Rodríguez Larreta.

La falta de una estrategia común se notó nítidamente en el tratamiento del no aprobado presupuesto 2022, cuando la oposición iba a participar de una votación dividida y la arbitrariedad del discurso de Máximo Kirchner les permitió licuar sus diferencias.

Lo mismo pasó en el tratamiento para continuar el entendimiento trazado por Macri en 2018 en la sesión que terminó por fracturar al oficialismo con el rechazo de parte de la bancada del Frente de Todos. Allí tuvieron que trabajar muchísimo para convencer al expresidente de desistir de su idea de “cuanto peor, mejor”.