ver más

El verdadero motivo de Cristina Fernández de Kirchner para reunirse con el embajador de Estados Unidos

La reunión de la vicepresidenta con Marc Stanley sirvió para recomponer la relación entre el kirchnerismo y la principal potencia mundial, quitándole protagonismo a Alberto Fernández y Sergio Massa, quienes hasta ahora actuaban como intermediarios.

La reunión de Cristina Fernández de Kirchner con el embajador de Estados Unidos, Marc Stanley, no solo sirvió para que la vicepresidenta consiguiera apoyos para el proyecto de ley que busca la creación de un nuevo impuesto para los bienes no declarados en el exterior, sino también para recomponer la relación entre el kirchnerismo y la principal potencia mundial, quitándole protagonismo a Alberto Fernández y Sergio Massa, quienes hasta ahora actuaban como intermediarios.

El encuentro entre Cristina Fernández de Kirchner y Marc Stanley ocurrió ayer en el despacho de la vicepresidenta en el Senado, donde hablaron de diversos temas. "Además le solicité la colaboración de su país con el proyecto de ley para crear un Fondo Nacional para la cancelación de la deuda con el FMI, con recursos recuperados en el exterior del lavado y la evasión", anticipó en Twitter sobre la iniciativa que apunta contra quienes tienen bienes no declarados en el exterior.

"En la foto se la ve contenta, y está contenta, en primer lugar, porque recompone un contacto que se había perdido desde 2011, cuando su entonces canciller, Héctor Timerman, fue hasta Ezeiza para confiscar material de seguridad que traía un avión americano para un curso de formación de la Policía Federal. En aquel momento, se rompieron las relaciones del kirchnerismo con Estados Unidos y sobre todo las de Cristina", comentó el periodista Carlos Pagni en su editorial del programa Odisea Argentina, del canal LN+.

La importancia para la vicepresidenta de recomponer sus vínculos con la nación norteamericana también está vinculada a su interna con el presidente y el ala 'moderada' del Gobierno, según Pagni: "Cabe suponer que debía estar ya bastante cansada de tolerar la intermediación de Alberto Fernández en la relación con Estados Unidos o, peor todavía, de Sergio Massa. Que le cuentan lo que decían en Estados Unidos sobre la Argentina y sobre ella, y las exigencias que venían desde allá".

"Y también que Fernández o Massa expliquen a los funcionarios de Washington en qué anda Cristina. Hoy fue ella quien pudo conectar y por eso se la ve tan feliz", añadió.

Por ende, indicó el conductor, el encuentro de Cristina con Stanley "desmiente algo que es un poco leyenda: que los Kirchner fueron antiamericanos. Como todo peronista, admiran el centro del poder que ven en Washington como si fuera una nueva Roma".