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El gesto con el que Cristina Fernández de Kirchner volvió a demostrar quién manda en el Frente de Todos

El presidente Alberto Fernández lleva días llamado a la unidad en la coalición de Gobierno a la espera de una señal de la vicepresidenta para que ordene a su tropa y deje de dinamitar el Frente de Todos. Cristina no habló, pero con tres gestos bajó la tensión interna.
Foto: Télam
Foto: Télam

Apariciones mediáticas y discursos pacificadores en actos públicos. El esfuerzo del presidente Alberto Fernández por terminar con la guerra fría que se desató en el Frente de Todos tras el acuerdo con el FMI ha sido notorio. Llamó a la unidad en una entrevista con el periodista Roberto Navarro y luego lo hizo en un acto en Entre Ríos. Pidió terminar con las peleas e incluso puso en agenda temas que pide el kirchnerismo como la reforma judicial. En la Casa Rosada esperaban que Cristina Fernández de Kirchner saliera a ordenar a su tropa y lo hizo, pero a su manera. Con una indiferencia casi despectiva, sin emitir una sola palabra, envió tres señales claras puertas adentro para hacer flamear la bandera blanca.

Tres fotos le regaló Cristina Fernández de Kirchner al presidente para que respire aliviado. Tres imágenes que acallan las voces de esos colaboradores que le dicen a Alberto Fernández que es hora de cortar amarras con el kirchnerismo y comenzar a navegar sin ese lastre. Tres imágenes contundentes que buscan dar vuelta la página del FMI para pasar a temas más afines al kirchnerismo: la reforma en la Justicia y la pelea contra los grandes formadores de precios.

El primer indicio fue la foto de intendentes peronistas en La Matanza. Allí se mostraron intendentes albertistas con otros de La Cámpora como Mayra Mendoza. Todos juntos a pesar de las diferencias. Clara señal del kirchnerismo de que el show debe continuar. 

La segunda foto se tomó en el Museo del Bicentenario y allí Alberto Fernández está acompañado por alfiles del kirchnerismo como el ministro del Interior Eduardo Wado de Pedro y otros funcionarios como los ministros Martín Soria (Justicia) y Juan Cabandié (Ambiente). Incluso por el gobernador de Buenos Aires Axel Kicillof.

La tercera foto es quizás la más sencilla pero al mismo tiempo una de las más contundentes. Se trata de una imagen compartió en sus redes el canciller Santiago Cafiero junto a la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti

Cafiero es una de las figuras más resistidas por el kirchnerismo y al mismo tiempo uno de los protegidos de Alberto Fernández. Mientras tanto, Fernández Sagasti es una de las personas de mayor confianza de Cristina Fernández de Kirchner. Su predilecta.

Anabel Fernández Sagasti y Santiago Cafiero.

Verlos juntos en una foto encierra un mensaje simbólico que no pasó desapercibido. A pesar de que aún hay voces díscolas de uno y de otro lado que siguen agitando diferencias, como fue el caso de Hebe de Bonafini, todo indica que -por el momento- el sismo que ocasionó el acuerdo con el FMI ha quedado escondido debajo de la alfombra. "Ahora no se puede sin nadie. Nadie sobra. La elección del 2021 nos obliga a pensar así. Nadie está de más", dijo el presidente esta semana.

En eso parecen coincidir todos y por ese motivo disimulan sus problemas y siguen adelante. Pero el clima recién comenzó a relajarse cuando la vicepresidenta dio señales de paz. Hasta entonces, reinaba la desesperación.