Argentina, el ejemplo que mira el mundo ante el default ruso
Rusia enfrentó hoy un vencimiento de deuda que puede colocar al país en situación de default. Se trata de un pago por intereses por dos series de bonos nominados en dólares que en total suman U$S 117,2 millones.
El ministerio de Finanzas de Rusia aclaró temprano que su gobierno tenía los fondos disponibles para pagar y que ya había dado la orden de hacerlo. El problema es que esos U$S 117,2 millones están dentro de los fondos embargados por la invasión rusa a Ucrania y su pago depende de una decisión del sistema financiero estadounidense.
"Tenemos el dinero, hicimos el pago, pero ahora la pelota esta en la cancha, específicamente de las autoridades estadounidenses", dijo ayer el ministro de Finanzas ruso Anton Siluanov. No está claro aún como terminará la historia, si Rusia finalmente entrará en default ahora o mas adelante, pero la incertidumbre alcanzó para hacer temblar los mercados de deuda y que el mundo recordara el ejemplo de los default de Argentina.
Los bonos de la deuda rusa cayeron la semana pasada por debajo de los 10 centavos por dólar. Según relata el Wall Street Journal, pusieron la deuda de ese país en el mismo nivel que la deuda venezolana que ya colapsó hace 5 años. Y tras esa referencia ese diario financiero de Nueva York sentencia: "Esa valuación esta cerca de la marca bajo el agua de los bonos marcada por el defaulteador serial Argentina, lo que tomó 15 años para repagar a sus acreedores después de una amarga batalla legal con los fondos de riesgo".
La referencia que hace el Wall Street Journal en su análisis sobre la deuda rusa y el posible default, deja en evidencia que nada cambio en el temor que el mundo le tiene a la Argentina y su deuda. Basta mirar para comprobarlo el rendimiento de los bonos que se emitieron tras el canje que hizo Martín Guzmán, en valores propios de un default desde hace tiempo e incluso muy superior a la tasa de interés que el mundo financiero le pedía a Ucrania por deuda en el inicio de la invasión rusa. No resulta extraño, entontes. que el rally de caída de la deuda argentina y al consecuente suba del riesgo país se acelere ante el temor de un impacto financiero mayor de la guerra.


