La esposa de Moyano quiere destronar a Pablo del gremio camionero y apuesta a su hijo Jerónimo
Dos noticias que no tuvieron mucha repercusión exhiben un clima de tensión en el clan Moyano. El polémico Pablo, flamante integrante del triunvirato que conduce la CFT, quedó afuera de la conducción de la poderosa Federación de Camioneros y del Club Atlético Independiente. En ámbitos gremiales no es una novedad que la relación entre el jefe histórico con su hijo más belicoso no pasa por el mejor de los momentos, en todo caso la novedad que circula entre voceros del gremio es que la pelea de fondo es entre Pablo y la actual esposa de su padre, Liliana Zulet.

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“La pelea entre Liliana y Pablo lleva años, pero en los últimos tiempos se puso más áspera de los habitual”, dice a MDZ un vocero que conoce muy bien lo que pasa en Camioneros y el clan familiar. “Nunca se llevaron bien pero ahora la pelea es por la caja de la obra social y el control de la sucesión de los negocios”, agrega en estricto off the récord un hombre de diálogo fluido con el fundador del imperio.
Zulet, además de ser la tercera esposa de Moyano, ha sido en los últimos años una figura de mucha influencia, administra la empresa Iarai SA, la gerenciadora de los sanatorios y geriátricos de la obra social. “Ahora va por Pablo, a sabiendas del deterioro del vínculo con Hugo y para ellos cuenta con el aval del resto de los hermanos”, dicen en la sede de Camioneros. Según esas fuentes, el objetivo de ella es que el gremio quede en manos tarde o temprano de su único hijo con su actual esposo: Jerónimo, un joven de 21 años que fue electo como secretario de la Juventud de Camioneros y con cada vez más influencia tanto en el gremio como en Independiente.
Al mismo tiempo que Pablo se alejó del club de sus amores, Jerónimo desembarcó en un cargo que hasta ahora no existía: secretario adjunto de la Secretaría General de la institución. Los colegas que siguen al Rojo de Avellaneda comentan que el hijo menor se “ha convertido en el dueño de Independiente”. Y, como si fuera poco, Zulet va de candidata a vocal en la lista del oficialismo que encabeza su marido.
Dentro de Camioneros está haciendo recorridas por las delegaciones del conurbano bonaerense y el interior y también en empresas con una fuerte presencia del gremio. Se percibe una clara intención del aparato sindical por instalarlo como la imagen de la renovación, pese a su escasa experiencia y corta edad. En la interna familiar no sólo tiene el empuje de su madre, sino que además se lleva muy bien con sus otros dos hermanos Facundo y Hugo Jr. Comentan que la relación con el sindicalista de los peajes es muy intensa y no es una novedad que nunca se llevó bien con Pablo.
De todas formas, en el seno del gremio creen que no se puede subestimar al dirigente más polémico porque, si bien quedó afuera de la conducción de la Federación, es el secretario adjunto de la seccional de CABA y provincia de Buenos Aires, con el mayor peso de afiliados. Y piensa subir su perfil dentro de la CGT para seguir vigente y no perder la interna familiar.

