En detalle: lo que no se sabe de la venta de drogas en Argentina
Jorge Ossona, historiador del Club Político Argentino, habló en MDZ Radio sobre cuál es el rol que tiene Argentina dentro del negocio mundial del narcotráfico. Además explicó detalles sobre quiénes consumen y qué tipo de estupefacientes se encuentran en el país.
Los grandes circuitos del narcotráfico en Argentina, según Jorge Ossona, proceden en un 70% del Noroeste, es decir, de Bolivia y Perú. "De ahí toman 2 derroteros: la exportación a Europa, que es el consumidor más importante. Embarcan cocaína refinada ya en Santa Cruz de la Sierra, no necesariamente en el puerto de Rosario sino también en algunos de los otros 20 puertos privados de Santa Fe o algunos del norte de la provincia de Buenos Aires. El otro gran circuito, que es el 30% restante, básicamente es marihuana que produce el Litoral. Desde Paraguay, desciende por la hidrovía".
"Argentina es un país de producción, sí, pero yo diría que secundaria y terciaria. Nuestro país no produce hojas de coca y la marihuana que se produce es para uso doméstico y personal. La marihuana buena procede de Paraguay, es más cara y va dirigida a un consumidor más exigente", siguió detallando en No Tan Millennials.
Luego "tenés las drogas sintéticas, en ese caso Argentina importa los precursores químicos, básicamente la efedrina que mezclada con el opio permite producir una materia prima que luego deriva en las metanfetaminas o pseudo anfetaminas".
Para Jorge Ossona, "Argentina es un epicentro, porque cuando se complica el tráfico a Estados Unidos o a Europa los cárteles colombianos o mexicanos optan por este país, porque aquí hay fronteras porosas, enorme impunidad judicial e inestabilidad macroeconómica, que la hace proclive a los negocios rápidos, informales, fuera del radar del Estado. Argentina también tiene la evasión, que habilita el blanqueo. A su vez, Argentina, a diferencia de Brasil, no tiene cárteles que cobran altos peajes, por lo que sacar la droga desde nuestro país es mucho más negocio que sacarla por cualquier otro".
El principal consumidor es Europa, pero también se envía a Australia y a Japón, "donde las ganancias son exorbitantes, porque el valor de la droga también se da por los costos logísticos. Lo que le da valor al producto es el riesgo".
Volviendo a Argentina, el historiador contó que al margen de aquel detalle está lo que se conoce como el mercado interno, "que no ha hecho más que expandirse y corta verticalmente todos los sectores sociales". "Argentina es un país de alto consumo. Y los que más consumen están en las clases medias y altas", completó.
También contó que "la droga de buena calidad más o menos en Argentina es del 40 o 45% de pureza. La cocaína de máxima pureza es 70%, pero hay poca gente que consume eso acá".
Finalmente, el entrevistado dijo que "El Estado es cómplice, es el que controla. ¿Cómo? -preguntó retóricamente-, Cobrando el peaje de la distribución".