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La detención del "Pata" Medina y cómo las mafias desnudan a los políticos

Los incidentes y los escraches organizados contra el exsecretario general de la UOCRA La Plata, Juan Pablo "Pata" Medina por parte de un dirigente que pretende tomar su lugar, deja al descubierto, nuevamente, como las mafias contaminan y terminan siendo parte del poder.

Juan Pablo "Pata" Medina, detenido (y luego liberado) nuevamente hoy tras los escraches y las agresiones recibidas, volvió a exhibir con brutal crudeza las extrañas relaciones -complicidades que suelen unir a la política, las mafias y las instituciones encargadas en controlarlas-. 

Iván Tobar, quien pretende reemplazarlo, no lo hace con el fin de modificar la estructura preexistente sino para tomarla tal cual la deja el hoy apresado, nuevamente, referente gremial de la UOCRA Seccional La Plata. Las diferencias entre ellos no son los métodos, las ideas, los proyectos o la manera que defienden a quienes dicen representar, sino la continuidad de un negocio híper millonario que se inicia en la pequeña obra particular y termina en la paralización o la habilitación de una obra civil. 

Medina no fue otra cosa que lo que las autoridades y las instituciones permitieron que fuera. "Porque Medina no apareció un día y dijo acá estoy. Empezó de a poco, y siempre con buena sintonía con el peronismo local. Fue en la época de la Convertibilidad donde se produjo un boom de la construcción que empezó a ampliar su poder", contó un empresario que, luego del desastre que se produjo con la "Gestapo" que pretendía Marcelo Villegas, ahora solo habla en off. 

La UOCRA de La Plata, como tantas otras, manejaba la relación laboral de todo lo que llevaba un ladrillo en esta localidad, Berisso y Ensenada, entre otras. Su nivel de presión llegaba, inclusive, hasta la comida que debían ingerir los que estaban en la obra la provisión de diversos elementos, desde materiales hasta ropa. 

Además, para cada inicio de obra se debía tener su autorización, que no era gratuita, sino que pautaba un monto mensual que "siempre era, por lo menos, un sueldo de un operario directo por mes, como mínimo, según sea el emprendimiento en cuestión".

Al principio su presencia era irritante pero era observada a distancia por la política. Cuando esta tuvo que intervenir, prefirió pactar e involucrarlo dentro de las cuestiones orgánicas del peronismo local.

Tan fue así que "El Pata" Medina estuvo a punto de ser diputado provincial por una de las dos listas que compitió en la interna entre Hilda Chiche Duhalde y Cristina Fernández de Kirchner, en 2005. Medina nunca fue kirchnerista, pero tuvo una relación de de amor-odio con el Frente para la Victoria. 

Tal era la influencia del sindicalista que, en 1999, cuando se inauguró la nueva Catedral de la ciudad, Medina, cuyos trabajadores y organización tuvieron una activa participación para su finalización, estaba al lado de Monseñor Héctor Aguer , el gobernador Carlos Ruckauf y el intendente de ese entonces, Julio Alak. Inclusive el Obispo le había agradecido especialmente por su empeño en la obra. 

La inacción política fue la que permitió no sólo su crecimiento, y posterior carácter de "intocable". No sólo los empresarios terminaban amenazados, sino también la misma dirigencia que no podía controlarlo. Este proceso, que se puede divisar en más de una actividad y municipio, empieza en acuerdos de "modos y alcances" de las actividades coercitivas permitidas para los sindicalistas. Sin embargo, cuando estas son excedidas, ya no se pueden frenar. 

Así aparecen las presencias de sus "afiliados" en movilizaciones o convocatorias oficiales, como así también las amenazas cruzadas que terminan con más habilitaciones para actividades delictivas. Nadie puede ponerle un límite porque es amenazado o terminó siendo cómplice. 

Tobar no es un agente extraño a este mundo. Además de ser de Estudiantes de La Plata, mientras que Medina lo es de Gimnasia y Esgrima, el primero es de Ensenada, distrito conducido por el hiper kirchnerista Mario Secco, uno de los enemigos declarados del "Pata".

La difusión del video con funcionarios provinciales, municipales, empresarios y agentes de la AFI lo puso como "víctima de una operación política judicial" que el kirchnerismo no dudó en calificar de low fare. Es que el PRO, tan amante de economizar tiempos y esfuerzos, juntó en una sola oficina y en un mismo momento lo que tendría que haber llevado varias reuniones. 

Los empresarios venían "quemados" tras veinte años de denuncias sin que ninguna avanzara en el plano judicial y sin respaldo político de la Gobernación y el Municipio para frenar al "Pata". Vidal y Julio Garro le dieron la seguridad que esto iba a cambiar pero, por las dudas, llevaron agentes de inteligencia para que las cámaras y los constructores quedaran más seguros. Un desastre para terminar con otro anterior. 

Cuando apareció la dramática noticia de la cocaína adulterada en Puerta 8, MDZ relató cómo uno de los dealers más importantes de la región, Miguel Angel "Mameluco" Villalba se había incorporado al quehacer político para agrandar su marca y nadie lo detenía hasta que tocó un nervio sensible y terminó preso. Sin embargo, sus actividades no desaparecieron, sino que cambiaron de mano. 

Tobar, en todo caso, pretende lo mismo.