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La extraña razón por la cual el peronismo parece invencible en el bastión electoral de La Matanza

La Matanza sigue siendo el bastión del PJ no por fortaleza de Fernando Espinoza, sino más bien por tener un padrón que representa a la mitad de la población del distrito. La participación fue bajando en los habilitados a votar. 2.500.000 habitantes, 1.200.000 electores y logró 300.000 votos en 2021.
Foto: Twitter Fernando Espinoza
Foto: Twitter Fernando Espinoza

La Matanza es tradicionalmente la fortaleza invencible del peronismo desde 1983. Actualmente tiene alrededor de 2.500.000 habitantes, por eso se la llama la quinta provincia del país. Sin embargo, su padrón es menos de la mitad de la población: 1.200.000 electores. Son muchísimos votantes. Pero evidentemente está por abajo de la media del promedio en el Gran Buenos Aires. Y encima en las últimas elecciones legislativas del año pasado fue a votar apenas un cuarto del padrón.

“Solo 4 de 10 matanceros votan en el distrito, pero se calcula que entre 300.000 y 500.000 habitantes van a votar a otras jurisdicciones”, dice un puntero territorial. El dato interesante es que el intendente Fernando Espinoza ganó el distrito con 500.000 votos y el año pasado encabezando la lista de concejales ni siquiera llegó a los 400.000. “No es invencible y está pasando por su peor momento con la sociedad”, agrega un referente opositor.

Incluso, el jefe comunal pretendía en 2019 sacar el 80% de los votos y luego desembarcar en el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires. Finalmente se quedó en el municipio y su figura se viene desgastando por una mala gestión y la interna dentro del Frente de Todos. En La Matanza lo que avanza es la pobreza: 65 mil familias más que en el año pasado solicitaron cupos en comedores escolares, algo que preocupa mucho a la Iglesia, además del crecimiento del narcomenudeo vinculado a ciertos sectores políticos.

Todo parece indicar que el supuesto invicto que exhibe el peronismo en el gran municipio de la Tercera Sección Electoral hoy se sostiene por un aparato clientelar que no llega a representar ni el 20% de los habitantes de ese extenso territorio ya que el 50% de los que viven en el distrito están empadronados en otros municipios. Con un número tan bajo de habilitados en relación a la población y el creciente desencanto con Espinoza su legitimidad es realmente dudosa.

En los recientes comicios de noviembre de 2021 apenas participó un 67,5% del padrón, 10% menos que en los comicios de 2019. La lista que encabezó el cuestionado jefe comunal logró 343.707 votos, un 46,63%, exhibiendo una caída muy sugestiva en función de la cosecha electoral que obtuvo dos años antes con un Frente de Todos mucho más competitivo. Pero la nómina de Juntos que lideró el lilito Héctor “Toti” Flores creció solo un punto sumando 208.822 sufragios, es decir el 28,33%.

Más de 200.000 votos se fueron a otras opciones por el desencanto con las dos coaliciones mayoritarias. Por ejemplo, el Frente de Izquierda subió su performance electoral en un 132,1% obteniendo 2 concejales, con más 70.000 sufragios. Y, como si esto fuera poco, 371.351 matanceros habilitados en el padrón prefirieron quedarse en su casa. En concreto, Espinoza es votado sólo por 3 empadronados de cada 10, un número que entusiasma al concejal Lalo Creus, quien aspira a competir en 2023 por la intendencia.