El silencio como herramienta de gestión
El reciente viaje de Rodolfo Suarez a Buenos Aires para realizarse un chequeo médico por su arritmia fue anunciado por el Gobierno de Mendoza varias horas después de que MDZ lo diera a conocer.
Si se tratara de una persona común y corriente, el hecho pertenecería a la vida privada y quedaría solo bajo el deseo de la persona afectada dar a conocer el hecho. Pero Rodolfo Suarez comanda el Poder Ejecutivo de una provincia. Su ausencia implica la puesta en marcha de toda una maquinaria en la que alguien debe ocupar su puesto.
Por lo tanto, sus viajes y su estado de salud son de interés público. Mucho más en el caso de que sea sometido a una intervención cardiaca.
Sin embargo, la información fue retaceada. Y no se trata de solo un episodio, sino que, a dos años de gestión, ya resulta un síntoma de una forma de gestión.
Este lunes, durante una conferencia de prensa, autoridades de Cultura dieron a conocer quiénes serán los artistas que se presentarán en las repeticiones de la Fiesta Nacional de la Vendimia.
De este tema, surgen dos cuestiones. Por una parte, las entradas se pusieron a la venta el sábado. Es decir, el público compró su ticket "a ciegas" sin poder conocer qué espectáculo artístico iban a disfrutar más allá de la puesta en escena.
Por otro, y tal vez el más importante, durante la conferencia de prensa hubo un dato que faltó: cuánto dinero deberá desembolsar el Estado mendocino por la presentación de Abel Pintos y Nicky Nicole.
El argumento para que se silenciara este dato es que los contratos aún no han sido firmados. Sin embargo, están lo suficientemente adelantados como para su anuncio formal. Extraño, al menos.
Nadie puede poner en duda que la fiesta máxima de los mendocina logra generar un gran movimiento en la actividad económica de la provincia. Pero, desde el Estado se debe hacer una inversión para garantizar el éxito.
No es necesario recordar que esa inversión se hace con dineros públicos.