Perú votó con caos y demoras: Keiko Fujimori lidera la votación pero se encamina a un balotaje
Caos en centros de votación y alta fragmentación marcan la elección peruana. Fujimori lidera y el país se encamina a una segunda vuelta.
Una vez más la candidata de la derecha en Perú Keiko Fujimori está cerca de la presidencia.
Retrasos, desorden y malestar marcaron el arranque de una elección decisiva en Perú, en una jornada que dejó al descubierto las dificultades logísticas del sistema electoral y el deterioro de la confianza pública en las instituciones.
En ese contexto, los primeros sondeos a boca de urna dibujan un escenario fragmentado que, salvo un giro inesperado, desembocará en una segunda vuelta en junio.
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De acuerdo con los datos preliminares de la consultora Ipsos, la candidata de derecha Keiko Fujimori encabeza la votación con el 16,6% de los sufragios. Detrás aparece el dirigente de izquierda Roberto Sánchez, con el 12,1%. Sin embargo, otro estudio de Datum Internacional introduce una variante relevante: ubica en el segundo lugar al también derechista Rafael López Aliaga, con un 12,8%, lo que refleja la paridad y volatilidad del escenario.
Una elección atravesada por fallas logísticas
La jornada electoral comenzó con complicaciones desde temprano. Aunque la apertura oficial estaba prevista para las 7 de la mañana, en numerosos centros de votación —incluidos varios distritos clave de Lima— se registraron demoras de hasta tres horas.
La falta de autoridades de mesa y problemas en la distribución del material electoral generaron largas filas, que se extendieron durante buena parte del día. Frente a esta situación, las autoridades decidieron prorrogar el horario de votación hasta las 18, una hora más de lo previsto inicialmente.
Distritos como Surco, Magdalena, San Isidro, Miraflores y San Juan de Miraflores concentraron gran parte de las quejas ciudadanas. La imagen de votantes esperando durante horas expuso no solo fallas organizativas, sino también un clima de creciente frustración social.
El presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Roberto Burneo, anticipó que se iniciarán acciones legales contra la empresa responsable de la logística electoral, en un intento por deslindar responsabilidades en medio de la polémica.
Fragmentación política y desconfianza
El proceso electoral se desarrolla en un contexto de fuerte desgaste institucional. Más del 90% de los peruanos declara tener poca o ninguna confianza en el gobierno y el Congreso, según datos de Latinobarómetro, una cifra que ubica al país entre los más críticos de la región.
A esa desconfianza se suma una inestabilidad política persistente: desde 2018, Perú tuvo ocho presidentes, en una dinámica marcada por enfrentamientos entre el Ejecutivo y un Congreso altamente fragmentado. En la última década, ningún mandatario electo logró completar su mandato.
En ese marco, la elección presenta un récord de 35 candidatos presidenciales, un reflejo de la dispersión del sistema político y de la dificultad para construir liderazgos consolidados.
Keiko Fujimori y el peso de su apellido
Keiko Fujimori vuelve a posicionarse como la figura más competitiva, en su cuarto intento por alcanzar la presidencia tras tres derrotas en segunda vuelta. Su campaña se apoyó en un discurso centrado en el orden y la estabilidad económica, en un contexto atravesado por el aumento de la inseguridad.
Sin embargo, su candidatura sigue generando divisiones profundas. El legado de su padre, el expresidente Alberto Fujimori —condenado por violaciones a los derechos humanos—, continúa siendo un factor de rechazo en amplios sectores del electorado, al igual que sus propios antecedentes judiciales.
Disputa abierta por el segundo lugar
La pelea por el segundo puesto aparece como el eje de mayor incertidumbre. Mientras Ipsos posiciona a Roberto Sánchez como el principal competidor de Fujimori, Datum otorga esa posición a Rafael López Aliaga, representante de un espacio conservador con fuerte impronta religiosa y empresarial.
Sánchez, por su parte, intenta capitalizar el voto de izquierda con propuestas que incluyen el indulto al expresidente Pedro Castillo, una figura que aún conserva respaldo en sectores populares pese a su destitución.
En paralelo, el mapa electoral se vio alterado en los últimos días por el crecimiento de candidaturas antisistema. El exalcalde Ricardo Belmont, empresario y figura mediática de 80 años, logró escalar posiciones en la recta final, al igual que el humorista Carlos Álvarez, ambos con discursos críticos de la dirigencia tradicional.
Un balotaje que extiende la incertidumbre
De confirmarse la tendencia de los boca de urna, Perú se encamina a una segunda vuelta en junio entre los dos candidatos más votados. Sin embargo, el próximo presidente deberá gobernar con un Congreso dividido, lo que anticipa tensiones y posibles bloqueos institucionales.
En ese contexto, varias campañas incorporaron propuestas de corte drástico, como la instauración de cadena perpetua para funcionarios corruptos o la reducción del número de ministerios, en un intento por canalizar el descontento ciudadano frente a la política tradicional.
Mientras tanto, la incertidumbre seguirá siendo el rasgo dominante en el tercer productor mundial de cobre, un país clave en la región que busca estabilidad en medio de una crisis prolongada.

