Por qué Pablo Moyano no es un digno heredero de Hugo
El gremio de camioneros volvió a la carga con una movilización en reclamo de una prórroga del DNU que garantiza la cobertura médica por covid-19 para los trabajadores de este sector. La relación entre los Moyano, con Hugo Moyano a la cabeza, está tensa y el politólogo Paulino Rodrigues analizó cuán grave puede ser esto para la gestión de Alberto Fernández.
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El columnista de MDZ Radio resumió el conflicto: "Programaron una marcha ayer que se suspendió sobre la hora porque habían alcanzado un principio de acuerdo. La relación de Pablo Moyano con el ministro de Trabajo, Claudio Moroni está terminada. Ahora sienten el ninguneo, que los desgastaron. Van con una multitud a una sede de la Superintendencia de Seguros de la Nación y luego a las puertas del ministerio de Trabajo para intentar visibilizar, mostrar fuerza y distanciarse del Gobierno".
Es que, según explicó Paulino Rodrigues, la relación de Moyano con el Gobierno está es un estado "delicado, pende de un hilo y hay un ministro que eventualmente la puede hacer detonar, Claudio Moroni, a quien vienen cuestionando hace más de un año en lo privado e incluso en lo público".
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¿Cómo llegamos a este punto? "No es menor que Hugo Moyano rompa con un Gobierno, pero Cristina Kirchner gobernó sin él en los últimos 4 años. Macri pactó y capitalizó el enojo y la bronca de Moyano con alguna foto, pero nunca fueron soporte. En cambio, todo lo contrario logró Horacio Rodríguez Larreta, a propósito de los buenos oficios del jefe de Gobierno porteño y Diego Santilli, en la negociación por la recolección de residuos en la Ciudad de Buenos Aires".
Volviendo a la actualidad, el politólogo sintetizó: "Lo cierto es que Moyano no tiene feeling con Alberto Fernández, sí con Cristina Fernández de Kirchner y se lleva muy bien con Áxel Kicillof. Públicamente no bastardean al Gobierno, salvo cuando deben arriar la bandera del no acuerdo con el Fondo y que el ajuste lo van a pagar los 'trabajadores'. Ahí se sienten incómodos y vuelven otra vez al centro de la escena".
"Pero Pablo Moyano logró que lo incluyan en la mesa de la CGT, cosa que algunos quisieron sin éxito evitar, y tiene un peso específico propio dado por herencia del padre. Aunque yo creo que no podrá mantener en el tiempo porque lo que construyó Hugo Moyano no será fácilmente replicado por Pablo, como habitualmente ocurre en las empresas donde los hijos no necesariamente representan bien a los padres. Así que yo ahí pondría un signo de interrogante", continuó.
"Lo que sí está claro es que acá hay un colectivo transversal, no propio, del albertismo o del peronismo tradicional encarnado en Pablo Moyano, que también tiene lógicas parecidas dentro de organizaciones sociales, algunos sectores y de los respaldos al Gobierno, como La Cámpora o Grabois, que están empezando a escindirse de una ida madre que el Gobierno, por necesidad, está obligado a contemplar: cierta racionalidad en la administración económica, que por supuesto reniegan y que en público no pueden validar, porque son las banderas tradicionales que han defendido", concluyó.

