Qué hay detrás de la renuncia de Máximo Kirchner y cuál es el acuerdo con Cristina Fernández de Kirchner
Paulino Rodrigues, analista político y politólogo, se refirió a la renuncia de Máximo Kirchner como presidente del bloque de Diputados del Frente de Todos. Dijo qué hay detrás de sus expresiones al presidente, Alberto Fernández, y qué mensaje le da a la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner.
El politólogo comenzó poniendo en contexto: "Máximo Kirchner le endilgó en su carta al presidente, y en particular a Martín Guzmán, 'queremos participar de lo que no estamos participando. Se ha hecho un acuerdo con el Fondo en los términos que nosotros marcamos diferencia y nunca conocimos en detalle'".
Es que -continúa diciendo Paulino Rodrigues- fue una negociación circunscripta, encriptada, para que no haya filtraciones, sin contemplar todo el espíritu integral de la coalición. No hubo expresión pública de Cristina Fernández de Kirchner, sin embargo el analista entiende que "la carta de Cristina fue la de Máximo Kirchner de ayer. Y Alberto Fernández nos notifica a todos lo que ya sabíamos: que finalmente ella no está de acuerdo con el acuerdo, así como se ha planteado, y que 'tiene matices', en lectura de Alberto Fernández; en lectura de quienes la conocen tiene 'diferencias profundas'".
Aquellas diferencias, no son tan grandes -siempre según el columnista de Uno Nunca Sabe- como para dinamitar la coalición, pero sí como para que su hijo tome la decisión de dar un portazo con implicancias políticas y cierto resquebrajamiento dentro del Frente de Todos, "aunque es una decisión fruto de la debilidad no de la fortaleza. Porque en la fortaleza, vos siendo presidente de un bloque te quedás y modificás lo que quieras con tus votos, esos que ya Máximo Kirchner no tiene. Con lo cual también es una decisión que hay que poner en ese contexto y que además agrava la crisis de la coalición, porque la vicepresidenta no puede gobernar a su propio hijo".
"Porque decir que la vicepresidente está en contra de la decisión de Máximo Kirchner, pero que Máximo hace lo que la Cristina Fernández de Kirchner no quiere, sería demasiado osado pensarlo realmente si es que, hasta aquí hemos dicho en todos los análisis, desde hace más de 2 año la toma de decisión central en Argentina ha estado más en Cristina Fernández de Kirchner que en Alberto Fernández", continuó Paulino Rodrigues.
¿Qué le molesta a Máximo Kirchner y al kirchnerismo sobre el acuerdo?
"Máximo dijo que la letra chica no la conoce y eso le pidió de precisiones al presidente y Alberto Fernández respondió que la misma se negociará de acá a marzo". ¿Qué es la letra chica? "A la Argentina le concedieron un acuerdo político fruto del acuerdo político que había significado el préstamo a Mauricio Macri, ese acuerdo político implica: aire político para el Gobierno en los próximos 2 años, donde le dicen que el déficit fiscal que terminó en 3 puntos del PBI, baje a solo 2.5 (que es un montón de plata y aún no se sabe cómo el Gobierno lo va a financiar) y que el año próximo tenga un déficit fiscal permitido, acordado, del 1.9% del producto bruto", respondió Paulino Rodrigues.
El analista continuó: "Nadie imaginó en la Argentina sensata, ningún economista ni siquiera los más optimistas del kirchnerismo, que eso podía ser rubricado por el Fondo. Sin embargo, el FMI está dispuesto a firmarlo y no está dispuesto a reclamar a cambio ninguna reforma de las que Argentina eventualmente requiere, según la ortodoxia pero también la evidencia empírica, para dar un salto cualitativo y dejar atrás el estancamiento, como la reforma laboral, impositiva, previsional, etc".
Es decir que, "Guzmán dice: 'más light que esto, imposible. Es un acuerdo corto de dos años y pico, nos permite llegar, ser expansivos, tener políticas activas en materia de inversión pública, no tenemos que hacer ninguna reforma que nos cueste implicar ni recoger ninguna bandera y vamos a una revisión trimestral, casi de compromiso, intententado sí hacer algunas cosas que eran obvias: encarecer un poco el costo del dinero para frenar un poco el consumo, poner mirada atenta en la inflación, bajar la emisión monetaria, aumentar la tasa de interés, ir a buscar en organismos internacionales algunos préstamos y a Rusia y a China particularmente algo de fondos frescos que permitan, sumado a que el Fondo devuelva lo que ha pagado Argentina de capital en los últimos 9 meses, algo de liquidez a reservas'"
Reservas que son "absolutamente escuálidas, que han obturado hasta lo mínimo en materia de importaciones al sector empresario, que lo han perjudicado, pero básicamente que nos perjudicaron a todos nosotros porque el productor intermedio no tiene un insumo medio para producir lo que necesita".
¿Qué le molesta al kirchnerismo?, se le cuestionó al politólogo y éste respondió: "La carga ideológica de acordar con el Fondo. Pero si me preguntan cuál es la propuesta que ellos hacen, yo repregunto: ¿Hay una propuesta?, ¿Hay una mirada de Gobierno? ¿Se sienten parte concluyente del Gobierno o creen que hay un 'ocupa que no representa los intereses de...'?, como dijo alguien en un audio y se filtró. Porque el kirchnerismo va contra los intereses de la Corte, Mena valida la marcha, pero tal vez crean que no son parte porque a esa marcha contra la Justicia no va el albertismo, ni el massimo, ni el peronismo tradicional. Va el kirchnerismo. ¿Es una bandera solo del kirchnerismo, no es de Gobierno, entonces?".
En ese sentido, en Uno Nunca Sabe recordaron que el ex jefe del bloque de Diputados en su momento dijo que pese a no estar de acuerdo con la idea de coalición de Cristina Fernández de Kirchner, él había adherido a formarla. ¿Sentirá que no fue correspondido? Y el politólogo completó: "Pensemos que el coequiper de Máximo Kirchner, en términos políticos, era el que hablaba de poner presos a los chicos de La Cámpora, y Máximo Kirchner es el presidente de La Cámpora".
Para concluir, Paulino Rodrigues resaltó que "Máximo también es presidente del PJ en la provincia de Buenos Aires y una renuncia a la presidencia del bloque es fuerte, pero más testimonial y gestualmente mucho más importante, sería una renuncia a la banca. O sea, Máximo Kirchner dice 'me voy, pero me quedo'. Agazapado, ¿para preservar fueros?.
"Otros interrogantes serán quién lo releva, Cecilia Moró, su número dos o Victoria Tolosa Paz, lo cual sería una demostración cabal de cierta fortaleza del albertismo dentro de la Cámara de Diputados. ¿Puede ir tan lejos?, ¿Tiene ese margen Alberto Fernández?, ¿Renace cierto albertismo? ¿Qué harán el resto de los funcionarios del kirchnerismo?, ¿Van a dar un paso al costado también o ellos validan el acuerdo que Máximo Kirchner no valida, que Cristina Fernández de Kirchner tampoco y que la línea dura del kirchnerismo expresada en Moró esta mañana quiere modificar porque así como está es invotable?, finalizó.