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Los tres desafíos más complejos de Suarez para su último año de gestión

El gobernador mendocino destacó que buscará resolver una serie de temas engorrosos para 2023. Involucran una multimillonaria deuda con eléctricas, la situación financiera de OSEP y el vencimiento de la concesión de Los Nihuiles.
Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Por: Pablo Icardi, Laura Fiochetta, Mariano Bustos y Gianni Pierobon.

El gobernador Rodolfo Suarez afrontará este 2023 su último año al frente del Ejecutivo provincial y se ha plantado tres desafíos que apuesta a que trasciendan su gestión. Uno tiene que ver con el saneamiento financiero de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP), otro relacionado a una multimillonaria deuda con las distribuidoras energéticas y el tercero vincula al vencimiento de la concesión de Los Nihuiles.

Entrevistado por MDZ, el mandatario provincial afirmó que se trata de temas complejos que podría patear para el próximo gobernador, pero que ha tomado la decisión de encararlos en el último tramo de su mandato.

La obra social estatal mendocina atraviesa desde hace tiempo una complicada situación financiera que ha puesto en jaque en algunas oportunidades el servicio, como ocurrió a finales del 2021 cuando las cámaras farmacéuticas amenazaron con suspender la atención a los afiliados por atrasos en los pagos. Ese conflicto se terminó resolviendo con “bonos de emergencia” del Ejecutivo provincial.

“Nosotros vamos a encarar el tema de saneamiento de la OSEP. Los salarios, que es de donde la OSEP obtiene sus fondos, tienen una relación totalmente inferior en su crecimiento a lo que son los precios de los medicamentos”, manifestó Suarez.

Indicó que la misma situación atraviesan todas las obras sociales del país. Si bien no dio precisiones acerca de la iniciativa que está elaborando, resaltó que “lo voy a encarar porque somos parte de un equipo y para el gobierno que viene”.

Por otra parte, el gobernador apuntó a otro tema engorroso para el Gobierno provincial vinculado a la cuestión energética. “Podría no hacerlo, podría lavarme las manos y terminar este año”, advirtió y aclaró que se trata de la negociación que lleva adelante con las principales distribuidoras eléctricas Edeste, la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz y Edemsa.

“El gobierno de “Paco” Pérez cuando se fue les reconoció una deuda que nosotros calculamos el monto en los $70.000 millones, más las deudas que podamos tener generadas en el CIADI por todas las tarifas no reconocidas”, explicó.

Sostuvo además que otra complicación que se presenta para la provincia es que “si dentro de unos años, decidimos licitar ante un nuevo concesionario, las acciones que no son del Estado, no vuelven al Estado, esas acciones vuelven a la empresa concesionaria actualmente”.

Por estos motivos, el plan que evalúa el Gobierno consiste en prorrogar la concesión a las empresas a cambio de saldar todas las deudas, ya que el pago no se puede afrontar en este momento. “Imagínense cuando yo me siento a negociar ahora con las empresas, estamos en una situación muy complicada. Hubo una ley del gobierno de Julio Cobos que le autoriza al gobernador a concesionar por 20 años más”, detalló.

En este sentido, agregó que “estoy llevando esa negociación con todo un equipo adelante, de manera que con estas tres empresas el Estado no se vea seriamente perjudicado”.

En tanto el tercer tema complejo que marcó Suarez tiene que ver con el vencimiento de las concesiones de las represas Los Nihuiles I, II y III. Se trata de los diques ubicados sobre el río Atuel, cuyas concesiones vencen en 2024 pero que el gobierno de Alberto Fernández ya analiza qué hacer.

Los escenarios posibles oscilan entre que el Gobierno nacional opte por reestatizar la gestión de los diques, estirar las concesiones o volver a licitarlas.

Las presas tienen una larga histórica. En 1984 el entonces gobernador Santiago Felipe Llaver se enfrentó al presidente Raúl Alfonsín, quien era su aliado político, para reclamarle la entrega de los diques a la Provincia. Posteriormente, en 1994 fueron privatizados y la concesión vence en 2024, por lo que las negociaciones durante el año que viene serán trascendentales para el futuro de las complejos hidroeléctricos.

“Lo tenemos que encarar también y vamos a tener conflicto con la Nación, porque a partir de la reforma del 94 tendría que ser un recurso propio de Mendoza y vamos a tener un conflicto serio, pero vamos a encarar esos temas”, planteó el gobernador.