Por qué Alberto Fernández ve el quiebre del oficialismo como una oportunidad
El Gobierno del Frente de Todos denota su decadencia y la victoria de Juntos por el Cambio aparece como una posibilidad concreta. El quiebre de poderes dentro del oficialismo no tiene retorno y todos están pensando la mejor alternativa para posicionarse de cara a 2023. El presidente Alberto Fernández comienza a mover piezas y quiere dar pelea dentro de la interna para mostrarse como un líder votable.
Alberto Fernández se encuentra en un momento decisivo. Fuentes cercanas al primer mandatario afirmaron que el presidente está decidido a tomar finalmente las riendas de su Gobierno. Los primeros años fueron una puja constante con la pandemia y el poder de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. El jefe de Estado ahora cuenta con la banca del líder sindical Hugo Moyano, el movimiento Evita y los peronistas que están hartos del sigma K.
El círculo cercano de Fernández también indicó que las elecciones PASO están seguras bajo su mandato. La presión impuesta por Cristina Fernández de Kirchner y el ministro de Economía, Sergio Massa, buscan torcer el brazo del presidente pero no habrá lugar para ello.
La consultora PGD midió la imagen de Fernández. El presidente tiene una imagen positiva del 22% y una negativa del 66%. El descontento con su Gobierno es del 70% y la aprobación de tan sólo un 24%. Los números marcan una compleja tendencia para revertir el plano electoral de cara a 2023.
Los números electorales que compartieron desde PGD destacan que hay un 13% de votantes indecisos. El Frente de Todos tiene una intención de voto del 25% y Juntos por el Cambio lo sobrepasa con un 35%. La Libertad Avanza se establece como tercera fuerza electoral con un 18%. Fernández está apuntando a conseguir más poder dentro del Gobierno y definir el plan de cara a las próximas elecciones.
Los investigadores midieron la opinión pública sobre los principales problemas de la Argentina. La inflación encabeza la lista como cuestión negativa principal con un 51% de voto por parte de los encuestados. La inseguridad se posiciona en segundo lugar con un 28% y la corrupción tercera con un 25%. La pobreza por otro lado alcanza un 21% y el desempleo se mantiene en el 17%.
Fernández busca calmar la inflación y reducir los índices de inseguridad para mostrar que es un mandatario firme y que le pone la cara a Cristina Fernández de Kirchner. El quiebre de poder dentro del oficialismo es inminente e irreversible y el primer mandatario quiere que el poder se incline sobre su escritorio.

