Expectativa por la posible vuelta de un histórico sector de la UCR
Todos los viernes, y a veces también otro día de la semana, el vicegobernador Mario Abed (UCR) hace lo que más le gusta hacer: recorrer el Este, distrito de donde fue intendente de Junín por 16 años, y escucha a la gente. En Rivadavia, el exintendente Ricardo Mansur (hoy concejal del partido departamental Sembrar) tiene muchas chances de ser el próximo jefe comunal ante un radicalismo – su ex partido- con errores de gestión y candidaturas divididas. Él presenta proyectos en el Concejo que hacen tambalear la gestión de su exsocio político, el radical Miguel Ángel Ronco pero además, sale a la calle y la ciudadanía lo mira con buenos ojos. En La Paz, hay dirigentes de la UCR que aspiran a que el candidato vuelva a ser Sergio Pato Pinto, quien administró el departamento por 10 años, y de esta manera, poder ganar la comuna. Con estos incipientes movimientos, desde el radicalismo ven la posibilidad del renacimiento de un espacio que fue fuerte durante muchos años dentro del partido: los “Territoriales”, que conformaban los jefes comunales del Este hace más de 10 años pero que se fue esfumando.
La relación entre el actual jefe comunal de Junín Héctor Ruiz y Abed, es excelente. Ruiz puede reelegirse el año que viene porque la ley permite dos mandatos consecutivos pero el vicegobernador es el hombre fuerte del radicalismo en el departamento y en el distrito ¿Qué va a hacer Abed? Algunos radicales van dan por hecho que volverá a ser candidato a intendente porque en ese espacio se maneja como pez en el agua. Por otro lado, al partido le conviene contar con un hombre con una elevada imagen en el Este- ante los cuestionamientos que tienen las gestiones de radicales como las de Ronco y Raúl Rufeil (San Martín) y porque dos comunas están en manos del peronismo como Santa Rosa y La Paz- .Además, porque los casilleros para las elecciones del año que viene no son muchos y hay muchos intendentes del radicalismo que aspiran a completarlos y al vice, en cambio, no le interesaría ir a Buenos Aires (al Congreso) ni seguir en la Legislatura. El vicegobernador mantiene en reserva sus intenciones y evita cualquier pronunciamiento público que genere fricciones en la UCR y en el Gobierno provincial.
Pero, no para de moverse por el distrito que lo vio nacer a la vida política. La semana pasada, por ejemplo, presentó un proyecto de viviendas bioclimáticas del IPV en Junín. En los últimos días, ha hecho varias visitas junto a los jefes comunales radicales para escuchar la problemática de los productores tras las recientes heladas. “El Mario es el Mario”, dicen desde otros departamentos radicales y para ellos, es sinónimo de ayuda, de llegada a los vecinos. Resta tiempo para que tome una decisión respecto de si será o no candidato a intendente otra vez, pero la posibilidad se oye cada vez con más fuerza.
En Rivadavia la situación es complicada. Ronco que ya va por su segundo mandato, ha tenido muchos cuestionamientos: la rendición de cuentas del festival de Rivadavia le canta al país (ahora el jefe comunal hará una pequeña fiesta para ahorrar); tuvo que echar a la exsubdirectora de Turismo Claudia Jaunin luego de que trascendiera que reivindicó la última dictadura militar; su secretaria de Gobierno es una directora en cambios de función y por lo tanto la DGE le paga el sueldo- hasta este mes que se jubila- y eso trajo críticas.
Pero además, hay una panorama político complejo con miras a las próximas elecciones. Hay un sector de radicalismo que pretende que el postulante a intendente para 2023 sea Hernán Amat, presidente del Concejo Deliberante, que significaría “la renovación”, de acuerdo a lo que apuntan dirigentes del espacio. En cambio, el favorito de Ronco es otro: el radical Javier Fornasari, presidente de la Cooperativa Eléctrica Popular. Esta dicotomía genera más diferencias con el intendente y complica el vínculo con el Concejo Deliberante en vísperas del tratamiento del último presupuesto.
Enfrente y fortalecido en sólo 6 meses de mandato, se encuentra Mansur, quien ahora es concejal. Luego de haberse enemistado con sus sucesores radicales – Gerardo Del Río y Ronco- , llegó al cargo por el Partido Verde. Fundó inmediatamente un partido departamental: Sembrar, que hace pocos días tiene personería jurídica para ir sin alianzas en los comicios del año que viene. Le favorecerá la herramienta electoral que se usará el año próximo: la boleta única, donde la ciudadanía elegirá por nombres de candidatos. Tiene muy buena imagen y las encuestas lo dan primero, lejos, respecto de los posibles candidatos radicales y además, de los peronistas, no sólo de concejales como Juan Manuel Villalba quien es uno de los nombrados como posible postulante del PJ sino también de Gabriela Lizana quien es funcionaria nacional y referente de Sergio Massa en Mendoza por el Frente Renovador.
En el Este todo el mundo sabe de la relación de amistad entre Abed y Mansur, que fueron parte de los Territoriales y que cuando el peronista Francisco Paco Pérez era el gobernador mendocino (2011-2015), se hacían escuchar en bloque. Si ambos se postulan a intendente el año que viene, podrían irían por partidos distintos – Mansur no aceptaría una candidatura por Cambia Mendoza donde se encuentra Ronco a quien critica- pero si gana, ¿Qué podría pasar después? Nadie puede saberlo, pero hay un sector de la UCR que se ilusiona con el dúo, al que hay que sumarle a Pinto en La Paz.
Los Pinto son dos hermanos, Sergio quien es apodado Pato y Gustavo, a quien le dicen Taka. Ambos fueron intendentes de La Paz: el primero entre 1995 y 2005 y el segundo, entre 2006 y 2018. Es decir que juntos suman 23 años de intendencia. Pero en 2019 ganó el peronista Fernando Ubieta quien quiere ir por la reelección el año que viene en comicios desdoblados respecto de la fecha provincial. El kirchnerismo, que es el espacio político al que pertenece, da por descontado que volverá a ganar. Desde el radicalismo guardan una única esperanza. Que sea Sergio Pinto el candidato. Sostienen que de esa manera la UCR podría tener chances de arrebatarle la comuna al PJ.
Si Abed, Mansur, Pinto vuelven como intendentes o al menos a protagonizar en un distrito donde el radicalismo no encuentra rumbo, los llamados Territoriales podrían comenzar a renacer dentro de un partido donde hace años perdieron protagonismo.

