Malestar de los halcones del PRO contra una ministra porteña que elogia a Hebe de Bonafini
El fallecimiento de Hebe de Bonafini no solo dejó en evidencia en las redes sociales la grieta entre kirchneristas y anti K, sino que además exhibió las profundas diferencias qué hay dentro del PRO entre “halcones” y “palomas”.
Lamentablemente se vive un clima tan tenso en la sociedad argentina que la muerte, mas allá del juicio de valor que se tenga sobre una persona pública, siempre termina generando peleas y rencores. Y era inevitable que ocurriera con la polémica integrante de Madres de Plaza de Mayo. Pero el dato más significativo es que la grieta se metió de lleno en el PRO, un espacio político que está en ebullición por la competencia entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich.
Una pelea que va más allá de quién se queda con la candidatura presidencial de Juntos por el Cambio para las próximas elecciones. Las diferencias que muestran son algo más que matices. Se perciben dos modelos de país con profundas discrepancias ideológicas.
“Hebe fue símbolo de lucha impulsando una agenda de justicia y DDHH en Argentina. Un grupo de Madres que con valentía le hicieron frente al momento más oscuro de nuestra historia. Esa trayectoria es más grande que cualquier diferencia política. Me quedo con eso”, escribió el lunes en su cuenta de Twitter la ministra de Desarrollo Social, María Migliore, una funcionaria que es muy cuestionada por el ala dura de su espacio político por “su giro a la izquierda desde que se acercó al bergoglismo”, comenta a MDZ un dirigente alineado con Bullrich.
Los halcones del PRO criticaron duramente su apología a Bonafini. “Como era de esperar, siempre del lado incorrecto”, es la frase que más intercambiaron en sus grupos de WhatsApp. “Esta chica se olvida de la corrupción de Sueños Compartidos o la alegría de Hebe cuando derribaron las torres gemelas”, comenta un referente legislativo de los halcones. Y agrega: “Nuestros electorado está en la vereda de enfrente de los organismos de derechos humanos, así espanta a los votantes de centro derecha que se pueden ir con Javier Milei".
Politóloga egresada de la Universidad Católica Argentina (UCA), la funcionaria porteña desembarcó en la política en el peronismo a través de la Fundación Contemporánea de Javier Bestani. Ahí conoció al extitular de la Anses, Diego Bossio, entre otros. Sin embargo, su “referencia” en la militancia política son los curas villeros. Migliore comenzó a militar en el barrio Carrillo, pero su trabajo social se centró en la 21-14. En esa época conoció al entonces arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio.
La funcionaria reivindica “la capacidad que tiene el peronismo de sentir y acompañar a un sector social”. Tiene una buena relación con Juan Grabois. Lo conoce desde antes de ser designada ministra. También tiene excelente vínculo con Emilio Pérsico y Esteban “el Gringo” Castro. Gran admiradora del padre Carlos Mugica, un ícono de la izquierda peronista. Migliore lanzó una corriente interna llamada “La Popular” con el objetivo de penetrar en las villas y barrios carenciados de CABA.
La ministra y su corriente interna salió a las calles en las marchas del 8M, por el Día Internacional de la Mujer, y el 24 de marzo, en el Día de la Memoria. Entiende que es momento de dar también una batalla interna. No se identifica con el ala dura de PRO, que critica la política asistencial o piden bajar la edad de imputabilidad.
Ella encara su gestión enfocada en lo “productivo” y muy lejos de la mirada de “los halcones”, mucho más a la izquierda. Creció en Bella Vista, una ciudad cuyos habitantes son mayoritariamente conservadores o de derecha y muy católicos, pero no simpatizan con el progresismo eclesiástico. “La progresía porteña la cambió totalmente a María, antes pensaba como nosotros”, comenta un vocero de los halcones.


