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La osada jugada de Sergio Massa para complacer a Cristina Fernández de Kirchner

El ministro de Economía planea ir más allá del congelamiento de precios acordados con las empresas de productos masivos para comenzar con una estrategia más plegada al kirchnerismo.

En medio de una carrera vertiginosa del Gobierno para desacelerar la espiral inflacionaria y, en lo posible, comenzar a recomponer el alicaído poder adquisitivo de los argentinos, el ministro de Economía, Sergio Massa, podría adoptar una medida que traerá mucho malestar en el sector empresario, pero que sería agradable para el kirchnerismo duro y, principalmente, para la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Desde hace varios días, Sergio Massa y su equipo técnico vienen negociando con las principales empresas de consumo masivo del país un acuerdo para el congelamiento de precios en los productos de mayor demanda, sobre todo en los rubros de alimentos y bebidas, con el objetivo de mantener los mismos valores por 120 días a partir de diciembre y hasta marzo de hasta 86% de los productos.

Sin embargo, la estrategia del ministro va un paso más allá e incluirá un movimiento más agresivo, según expuso el periodista Carlos Pagni en la editorial de su programa Odisea Argentina, emitido en el canal LN+: "Vamos a ver muy probablemente una campaña casi delirante del Ministerio de Economía denunciando con nombre y apellido a un conjunto de empresas que, no sabemos muy bien con qué calculo, aumentaron los precios por encima de la inflación. Nunca se vio algo así, de acusación directa a una compañía".

"Esto llama más la atención porque en algunos casos son competidoras de otras firmas cuyos dueños son íntimos amigos de Massa. Entonces, siempre hay una ambigüedad de si lo que se quiere es presionar, escrachar, frente a una política de precios que no tiene que ver con lo que hacen las empresas sino con la macroeconomía disparatada que tiene hoy la Argentina gobernada en ese campo por Sergio Massa. O si también hay alguna picardía detrás. Eso siempre va a quedar como un signo de interrogación, sobre todo cuando se personalizan estos ataques", añadió.

En ese sentido, Pagni se preguntó el propósito de esta arriesgada jugada: "Massa lo hace para quedar bien con Cristina Kirchner. Tal vez no esté en él hacerlo, pero quiere mostrarle que enfoca el problema de la inflación del modo en el que ella le indicó hace 15 días con un tuit, presionando a las empresas, interviniendo más. Él también quiere ser la encarnación de este oficialismo para 2023 y que no sea solo una pelea entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner, o quien ella designe".