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Las diferencias en el conurbano que dejan al descubierto la gran interna PRO

Patricia Bullrich ya le dijo a todo el mundo, inclusive al propio Mauricio Macri, que será candidata presidencial. Lo mismo confirmó Horacio Rodríguez Larreta. En una clara puja entre un armado clásico y otro más inorgánico, muchos recuerdan el cara a cara entre Carlos Menem y Antonio Cafiero.
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Horacio Rodríguez Larreta visitó este jueves lo que él considera una “nueva provincia”, el Municipio de La Matanza, para lo cual configuró un esquema de campaña especial en la que se dividen las presencias con el candidato a gobernador Diego Santilli, quien cada quince días está todo el día recorriendo lugares, bares y empresas.

Mientras el "Pelado” era sorprendido por los chicos que salían de la escuela secundaria 3 de San Justo y le pedían sacarse selfies ante el asombro de propios y extraños, Patricia Bullrich, su rival y presidenta del PRO, visitó un distrito mucho más amigable para Juntos: Tigre.

En esta nueva visita, Bullrich confirmó la decisión que tomó hace más de dos meses, cuando su sobrino Segundo Cernadas prefirió no participar de su recorrida porque la organizaban sus rivales internos. Si bien sigue confiando que el principal candidato de Juntos para la intendencia revea su postura, en favor de la dupla Horacio Rodríguez Larreta-Diego Santilli para la Provincia, ahora no dudó en fotografiarse y derivar todos los “reclamos municipales” a “mi candidato Nicolás Massot”. Cernadas es el sobrino de la dirigente.

Esta tensión interna que vivió Bullrich en Tigre, donde la gente la trató como a una rockstar, también subsiste en La Matanza, aunque ahí Santilli ya decidió que Eduardo “Lalo” Creus tiene las mayores chances de confirmarse como candidato. Alejandro Finochiaro no alcanza a ser relacionado con el pueblo que quiere representar y, además, preparó la reunión en la que Cristian Ritondo se juntó con Bullrich y otros dirigentes territoriales hace veinte días.

Estas diferencias locales, que se reproducen a lo largo y ancho del conurbano bonaerense, impiden que el espacio tenga toda la energía puesta en ganar en todos los niveles. Los que se quedan sin chance prefieren seguir haciendo de opositores antes de juntarse con los que tienen chance de ganar para no ceder en la pelea interna.

En los discursos también hubo diferencia. Mientras que Larreta volvió a poner foco en los temas bien concretos y locales, la presidenta del PRO eligió apuntar sobre los temas que siguen siempre las tapas de los diarios y las redes sociales.

Ante la disyuntiva de ser un cambio o no, el jefe de Gobierno porteño se basó en uno de los mayores reclamos recibidos durante su recorrida: la inseguridad. “El verdadero cambio es bajar el delito a la tasa más baja de la historia, es defender las escuelas abiertas o luchar contra el cambio climático como estamos haciendo con el plan de reciclado y más hectáreas verdes. Es es el cambio que vale”, expresó.

Claramente, su rol de encargado de un Ejecutivo, lo obliga a estar en el día a día de estas cuestiones, pero, además, sabe que la mayoría de los bonaerenses, en especial los vecinos de San Justo y de Isidro Casanova, los dos barrios por donde se movió, prefieren vivir como en la Ciudad de Buenos Aires y no con los problemas cotidianos del Gran Buenos Aires.

La presidenta del PRO, a quien varios le insinuaron que debía renunciar a su cargo partidario porque dejó de representar a la totalidad de su espacio ya que la divisoria que se está dando es muy clara.

“Hay una condición básica, el cambio va a ser difícil, en el cambio nos vamos a encontrar con muchos "NO", con muchos que negocian con la plata de la gente, porque es fácil solucionar los problemas con la plata de la gente, pero hay que solucionar los problemas logrando que la gente pueda vivir mejor y no que cada vez les cobren más y más, para beneficiar a algunos pocos” expresó Bullrich, acompañada por Massot, Javier Iguacel y Joaquín De la Torre.