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La dura crítica de un ex ministro macrista a un negocio de La Cámpora

El ex ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, salió a cuestionar las declaraciones del titular de Aerolíneas Argentinas por la política aerocomercial. La empresa recibirá subsidios por u$s514 millones este año con menos pasajeros transportados que en 2019 y pasajes más caros

El contraste entre el modelo kirchnerista y el llevado a cabo durante el gobierno de Mauricio Macri, sobre el sector aerocomercial, sigue generando fuertes cruces entre referentes de un lado y del otro.

El presidente de Aerolíneas Argentinas, Pablo Ceriani, anunció que de acuerdo al proyecto de Presupuesto 2023, la empresa de bandera recibirá u$s102 millones menos como parte de las transferencias del Tesoro nacional para financiar el déficit operativo.
Durante 2022, los subsidios del Estado a la línea de bandera rondará los u$s 514 millones.

Ceriani, en su presentación en la Cámara de Diputados, defendió su gestión al frente de Aerolíneas y valoró especialmente el rol de la empresa en la conectividad del país, realizando rutas que no son explotadas por otras aerolíneas por falta de rentabilidad.

Entre los objetivos, el titular de la compañía estatal señaló que desea superar los 11 millones de pasajeros hacia fin de año, superando la cifra total de personas que viajaron en avión en 2021.

La respuesta no tardó en llegar y vino del ex ministro de Transporte de la gestión de Cambiemos, Guillermo Dietrich. En su cuenta de Twitter, el ex funcionario aclaró que “en 2019 Aerolíneas Argentinas transportó 14M de pasajeros, con el 65% del mercado local, es decir compitiendo. Este año esperan terminar con menos pasajeros (11 M) pero con el 90% del mercado.

Dietrich continuó con las críticas a la gestión actual: “No sólo eso, sino que los vuelos de cabotaje bajaron un 20% y los vuelos internacionales un 50%, en comparación con nuestro último año.”

Desde el regreso del kirchnerismo al poder, en 2019, la aerolínea estatal volvió a quedar en manos de La Cámpora que conduce Máximo Kirchner.

Esto significó un fuerte giro de la política aerocomercial que, entre otras cosas, estaba encaminada a eliminar todos los subsidios para Aerolíneas Argentinas al final del mandato de Macri.

El presidente Alberto Fernández, durante la campaña, ya lo había anticipado al prometer a los gremios del sector que “todos los cielos” serían para Aerolíneas Argentinas, en contraposición del avance de las compañías low cost que había promovido el macrismo y que permitió que volaran millones de argentinos con tarifas más económicas.

En su promesa, Fernández también le aseguraba a La Cámpora una millonaria “caja” en subsidios.

Uno de los símbolos más fuerte de ese cambio de política fue el cierre del aeropuerto ubicado en El Palomar, que se había concentrado en las operaciones de las líneas de bajo costo.

“Los argentinos hoy volamos menos, con menos oferta y precios mucho más altos por la falta de competencia. Son miles de oportunidades de empleo y de desarrollo que se pierden por privilegiar a unos pocos, castigando a todos los argentinos, concluyó Dietrich la defensa de su gestión.