Pandemia

Corbevax: la vacuna libre de patentes que busca terminar con la inequidad

María Elena Bottazzi, codirectora del Centro de Enfermedades Tropicales del Hospital Infantil de Texas lideró el desarrollo de una vacuna de patente libre contra la covid-19. Un esfuerzo que, desde la solidaridad, busca terminar con la inequidad vacunatoria.

José Luis Jacobo
José Luis Jacobo miércoles, 19 de enero de 2022 · 07:00 hs
Corbevax: la vacuna libre de patentes que busca terminar con la inequidad
Foto: El País

Desde el inicio de la pandemia de covid-19 —cuyo virus originado en la región de Wuhan, hoy mutado en la variante ómicron, sigue golpeando al planeta—, los debates científicos han estado influenciados por los intereses cruzados tanto de los gobiernos como de las multinacionales farmacológicas. Este escenario ha creado asimetrías enormes en el acceso a las vacunas contra esta enfermedad.

Al cruce de esta inequidad surge, desde Estados Unidos, una respuesta que busca terminar con los problemas en la distribución de vacunas que hasta el presente han dominado el escenario global. La científica italiana criada en Ecuador y hoy codirectora del Centro de Enfermedades Tropicales del Hospital Infantil de Texas, María Elena Bottazzi, ha liderado el desarrollo de una vacuna de libre acceso para impulsar su fabricación en países de bajos recursos, que son también algunos de los más densamente poblados del planeta.

Reproducimos para MDZ una entrevista brindada de manera exclusiva para la FM 99.9 de Mar del Plata, único medio argentino, en donde Bottazzi brindó detalles sobre este desarrollo: "Nuestro centro ha trabajado por más de dos décadas en el desarrollo de vacunas para enfermedades tropicales. En este caso utilizamos tecnologías que son convencionales en este tipo de proyectos, se trata de proteínas recombinantes, las cuales se producen en células de levadura. Hace diez años que estamos utilizando estas técnicas para el desarrollo de otras vacunas. En 2020 empezamos a trabajar en una vacuna para la covid-19 y ahora se ven los frutos de este trabajo mediante la colaboración con una compañía hindú que ya recibió la autorización para producirla".

Justamente allí radica el impacto central de esta vacuna, que será producida en la India, en principio, por un volumen de 300 millones de dosis. "Utilizamos un pedacito del código de la proteína espiga, a partir del cual, mediante ingeniería genética, se convierte en un vector que es luego expresado en células de levadura. Nosotros decimos también que es una técnica vegana, ya que no tiene ningún derivado de productos animales. Al ser la misma tecnología que se utiliza para la producción de la vacuna contra la hepatitis B, muchos manufacturadores pueden producirla", dijo.

Este desarrollo —que en la India se distribuirá bajo el nombre de Corbevax— está siendo evaluado por diversas compañías en diferentes países del tercer mundo. Cuenta Bottazzi: "Hemos escogido aliados en la India, pero también en Indonesia, Bangladesh y en algunos países de África, ya que con esta técnica se pueden producir cientos de miles de dosis de una forma segura y efectiva contra la covid-19".

A diferencia de las multinacionales Moderna y Pfizer, que han distribuido sus vacunas de acuerdo a sus intereses económicos y bajo la lógica del mercado, Bottazzi señala: "Nuestra 'formula', por decirlo así, el proceso al respecto de cómo logramos esta ingeniería, las 'semillas' que se le pasan a los manufacturadores junto con todos los procesos que permiten producir y escalar la producción de la vacuna, siempre los hemos tenido publicados y accesibles para quien lo necesite, porque en esta emergencia lo que queríamos era brindárselo a todos lo que quisieran aprender a producirla. El objetivo es incrementar el número de vacunas disponibles, combatir esta desgracia de no tener vacunas en tantos países que las necesitan".

Un esfuerzo que coloca a la ciencia en lo más alto en la búsqueda del bien común.

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