Las dudas de intendentes que hacen tambalear el plan de Máximo Kirchner

Las dudas de intendentes que hacen tambalear el plan de Máximo Kirchner

Los intendentes Juan Zabaleta, Fernando Espinoza y Fernando Gray y Gabriel Katopodis expusieron sus diferencias y reparos por la manera en que se decidió la conformación de las listas de diputados nacionales y seccionales, las presiones de La Cámpora y el futuro del peronismo bonaerense.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

Los dos referentes del nonato albertismo más importante, Juan Zabaleta, de Hurlingham, y Gabriel Katopodis, en San Martín, decidieron enfrentar a sus aliados internos referenciados en el camporismo y el Instituto Patria al competir con ellos en una PASO local, mientras que Fernando Espinoza, en La Matanza, decidió ser candidato testimonial a concejal y Fernando Gray no le cedió un puesto en la lista única que presentó el Frente de Todos en Esteban Etcheverría. 

El intendente Juan Zabaleta es uno de los pocos que no es ambiguo ni deja pasar las medias palabras o promesas difusas con las que suelen manejarse los políticos en casi todos los casos, y mucho más en los cierres de lista. En su caso comparte esta postura con Máximo Kirchner, Sergio Massa y Axel Kicillof, los otros tres conductores que tiene la Provincia de Buenos Aires.

El jefe comunal de Esteban Echeverria, Fernando Gray, es igual de emocional que su par de Hurlingham, pero siempre su figura estuvo relacionada con un plan más general que conducía el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. Esa relación, nacida al calor del viejo y original duhaldismo lomense, hoy está rota y la distancia entre ambos es de extrema lejanía. 

Zabaleta venía trabajando desde el minuto cero en la construcción de una corriente no kirchnerista en la Provincia de Buenos Aires. Lo había intentado en 2017 cuando acompañó y dejó en la puerta a la aventura electoral de Florencio Randazzo, que terminó sólo con el intendente de General San Martín, hoy ministro, Gabriel Katopodis, como apoyo territorial. El resto de los jefes comunales, surgidos del Grupo Esmeralda, cuyo nombre tenía relación con la calle de la oficina de Insaurralde en capital federal, volvieron urgente al kirchnerismo de Unidad Ciudadana.

Con la llegada de Alberto Fernández al poder, antiguo jefe de campaña de Randazzo, en su época de opositor de Cristina Fernández de Kirchner, Zabaleta empezó a armar inmediatamente el "albertismo", pero no pudo pasar más allá de la primera prueba. Para eso debía contar con el apoyo del Presidente, que prefirió siempre lidiar en favor de su vicepresidenta ante cada dificultad política. 

Ni siquiera cuando Fernández tuvo el 80% de popularidad autorizó la creación de una corriente interna que lo respaldara directamente a él para ponerlo en mejores condiciones para negociar no sólo con Cristina Fernández de Kirchner, sino con su hijo y su aliado Sergio Massa. 

Así las cosas, Zabaleta siempre tuvo que traccionar casi en soledad para que otros se sumaran en una discusión más pareja contra la nueva alianza Kirchner - Massa. Mientras tanto, en su localidad siempre el camporismo lo ponía en jaque, le disputaba no sólo candidaturas sino puestos en los lugares claves del gabinete municipal.

Por más cesiones que hiciera, la relación con los allegados a Máximo Kirchner no modificaba la relación política. Martín Rodríguez, el segundo del PAMI detrás de Luana Volnovich y rival interno, siempre le discutió la conducción local. Y lo sigue haciendo. Por eso no hubo acuerdo en el armado de la lista. Rodríguez quería encabezar ahora, como lo hizo en 2017, donde el intendente no puso candidatos. 

Cansado y también enojado porque en las listas de candidatos de la Provincia de Buenos Aires ni él ni ninguno de los propios, como su par de Ituzaingó, Alberto Descalzo, tuvo lugar como diputado nacional, se plantó y armó su propia lista, encabezada por él para competir contra su aliado - enemigo Rodríguez. 

"Que la gente elija... Acá no hay ningún misterio. Los vecinos de Hurlingham van a decidir", dijo Zabaleta a MDZ. Para la ocasión se alió con Luis Acuña, su antecesor con quien compitió ferozmente para llegar a conducir el municipio.

En el caso de Gray, su lista no tendrá ningún miembro cercano a Máximo Kirchner. La lista la encabezará una de sus personas de mayor confianza, Silvia Casas. "No habrá PASO acá. No se animaron al papelón", dejaron trascender en las cercanías del intendente, quien se "plantó" en marzo de este año para que Kirchner no asumiera en el peronismo provincial antes de tiempo.

Mientras tanto, como una manera de ratificar su conducción local y provincial, Fernando Espinoza se presentó como candidato a concejal en La Matanza. Para esta decisión está basada en una sumatoria de situaciones que lo empujaron a encabezar la lista del Frente de Todos en su localidad.

La primera es que quiere marcar con claridad que "la diferencia en la elección no sólo de la Provincia, sino de todo el país la hacemos acá, pero nunca nos reconocen", dijeron en su entorno. La otra, porque no cree que con los candidatos propuestos en las listas nacional y seccional alcance para una victoria como la que necesita el peronismo en esta ocasión.

Su relación con Insaurralde y Mariano Cascallares, intendente de Almirante Brown y primer candidato por la Tercera Sección Electoral, la misma que la suya, en el suroeste del conurbano, no es la mejor. Los toma como una "unidad de negocios" que "siempre afectan la proyección matancera", sostiene la misma fuente.

A diferencia de Zabaleta, que puede especularse que también se va momentáneamente de la jefatura del municipio porque aún no se sabe si podrá salir la reinterpretación legal de la ley que inhabilita a los intendentes a presentarse tras dos mandatos consecutivos en su cargo, Espinoza no lo necesita. Esta es su primera gestión tras su asunción como jefe comunal en 2019, ya que reemplazó a Verónica Magario, su antecesora y actual vicegobernadora.  

Al cierre de presentación de listas, se produjo la novedad más impactante, por lo imprevista y que anticipa una fortísima disputa interna. Hernán Letcher, quien pujó por ser candidato a intendente en General San Martin en el pasado inmediato, tras fracasar su acuerdo en la conformación de la lista de concejales, presentó la propia. 

Fernando Moreira, intendente interino, tiene en su gestión a varios funcionarios de Letcher, quien además participa del bloque oficialista de San Martín. Esta situación puede modificarse si la PASO los enfrenta demasiado. En este territorio, La Cámpora tiene un desarrollo territorial importante, aunque quedó debilitada por la fractura interna. Lauro Grande, miembro originario de la agrupación, actual concejal y funcionario de Obras Públicas con Katopodis, trabajará con él, al igual que el Frente Renovador, representado por Juan Eslaiman. 

En su alianza local, Letcher está acompañado por Carmela Moreau, la hija de Leopoldo, hermana de Cecilia. El primero referente ultra K de Cristina Fernández de Kirchner y su hija, de Sergio Massa. 

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