Los eufemismos del Gobierno: lo que dijo y repite sobre la inflación

Los eufemismos del Gobierno: lo que dijo y repite sobre la inflación

Fuentes cercanas al ministerio de Economía comienzan a admitir que la meta de inflación ya pasó el límite y tiene 3 puntos por encima de lo que se había proyectado en el Presupuesto.

MDZ Política

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Eufemismos. Ese es el recurso retórico más utilizado para referirse al gravísimo problema de inflación que atraviesa Argentina: que la herencia macrista (y oportunamente lo inverso: que la herencia kirchnerista), que el FMI, que son tiempos duros, que la pandemia, etcétera, etcétera, etcétera. Más allá de los números que pueda verter el Gobierno nacional en el Presupuesto, en estadísticas, en especulaciones, en proyecciones basadas en las subas o bajas que sufren las acciones argentinas en el mercado internacional, incluso más allá de los denominados formadores de precios (seguramente mal regulados por este y por muchos de los gobiernos que han pasado hasta el momento), la verdad palpable es que el bolsillo de la población argentina cada vez sufre más golpes y, de momento, no hay soluciones a corto plazo. Según el Gobierno, todo llegará mañana: la desaceleración, la superación (o mínimamente la equiparación) de los sueldos con la inflación, el equilibrio macro y micro económico. 

Desde Hacienda admiten la preocupación. De hecho, los medios nacionales que tienen acceso a la cartera, o fuentes muy cercanas a Economía aseguran que la inflación es el tema que más preocupa a Guzmán. Hoy, una vez más, aumentaron los combustibles. Esta vez el aumento es del 5 por ciento y aseguran "que será el último". En un arrebato de comparaciones, bien podrían aquí recordarse los avisos de la anterior gestión: "que hay que poner el hombro", "que pasaron cosas", "que estos serán los últimos aumentos".

Otro de los comentarios que deslizan voceros de Economía tiende a minimizar el problema: “Son tres puntos (que superaron el límite inflacionario previsto en el Presupuesto), no es que se desbarrancó”, dijeron a La Nación. Y en simultáneo, algo que dice el propio Presidente: la inflación “se va a desacelerar lentamente”. De hecho, hace poco más de cuatro meses, en una presentación en la Facultad de Cs. Económicas en la Universidad de Entre Ríos, el propio ministro Guzmán había dicho que su misión era "tranquilizar la economía argentina" lo antes posible.

El desconcierto de la población ante la variante de precios en distintos productos o insumos es lógico, dado que es inentendible el desbalance que hay, por ejemplo, entre los precios de alimentos y de indumentaria: un pantalón (barato) puede salir mil pesos, es decir, casi lo mismo que cuesta un kilo de carne. Paralelamente a esta asimetría, la economía entró directamente a un estancamiento, eso es lo que ya aseguran los economistas de todos los colores políticos.

Que no haya crecimiento equivale a que no lleguen inversiones: "Esto es preocupante porque si no hay un crecimiento real a nivel productivo, atrás no va a venir ninguna inversión", asegura el presidente de Wise, consultora en negocios, y asesor de CEO's y directores de empresas, Walter Morales. Incluso miradas tan divergentes y distintas entre sí como las de Boudou, Álvarez Agis, Lousteau o Hernán Lacunza no dudarían en estar de acuerdo en algo: en que el gobierno no está dando muestras de un plan consistente para combatir la inflación. De hecho, cada uno por separado y en distintas notas periodísticas han señalado esa convicción. 

“No veo que el Gobierno tenga un plan antiinflacionario. Si todos los agentes económicos de la Argentina no saben si las tarifas suben seis o suben veinte, si el tipo de cambio sube veinte o sube sesenta, si el gasto público sube diez o sube cincuenta, hacer las cuentas en la Argentina es algo muy complicado", dijo Emmanuel Álvarez Agis en una entrevista. 

Emmanuel Álvarez Agis

"Suena muy elegante decir que la inflación es multicausal. Bueno, hermano, decime cuáles son las causas o atendelas si no me las querés contar. Por lo menos atendelas, porque eso no es lo que está sucediendo”, dijo Boudou en otra entrevista.

Es decir, ya sean de uno u otro color político, todos coinciden en que la inflación, así como para el gobierno de Macri (que para él era tan sencillo bajarla) como a este, le viene ganando al bolsillo de la gente desde hace décadas, con mayor o menor aceleración, pero es un problema constante en Argentina. Hasta el segundo semestre del 2020, la pobreza tocó casi el 43 por ciento de la población total. Desde entonces ha habido suba de precios, de modo que ¿qué porcentaje se puede calcular actualmente respecto de la línea de pobreza? Con seguridad ya no es ese casi 43 por ciento, sino mucho más.

 

 

 


 

 

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