Suarez propuso una solución para la grieta de la industria del vino

Suarez propuso una solución para la grieta de la industria del vino

El gobernador sugirió que se discutan las diferencias en el Consejo Económico, Social y Ambiental. El mandatario y buena parte del gabinete fueron al almuerzo de Bodegas de Argentina, pero en cambio no asistió casi nadie del justicialismo. La entidad acusó a la Coviar de "dilapidar recursos".

Juan Carlos Albornoz

Juan Carlos Albornoz

La interna de la industria vitivinícola se notó este sábado. La víctima fue el tradicional agasajo vendimial, que lució vaciado de figuras políticas del justicialismo, que parecieron tomar parte por el otro bando en pugna: las autoridades de la Coviar.

Al margen del protocolo que limitó a 120 personas la concurrencia, solamente participaron del almuerzo de Bodegas de Argentina, que se hizo en la bodega Trivento, dos peronistas: Martín Hinojosa, presidente del INV; y el presidente del Concejo Deliberante de Maipú, Elián Japaz. "Esto se resuelve sentándose a charlar en una mesa", dijo Hinojosa sobre el conflicto.

Hinojosa sostuvo que el ministro de Agricultura de la Nación, Luis Basterra, faltó al evento de  Bodegas de Argentina porque Alberto Fernández le pidió que se fuera con él. A Basterra lo esperaron hasta último momento en la bodega de la ruta 60, tras perder las esperanzas de que el presidente Alberto Fernández asistiera al almuerzo.

Lo llamativo fue la actitud del peronismo, que eludió el agasajo vendimial como si hubiera existido alguna instrucción para no ir allí donde el presidente de la Nación no asistiría. A pesar de que, entre la sede del INTA en Luján y la bodega de Maipú, mucha distancia no hay.

En contraste, marcaron presencia el Gobierno provincial y el radicalismo. Participaron Rodolfo Suarez y muchos de sus ministros. También asistieron Alfredo Cornejo, Omar de Marchi, Luis Petri, el vicegobernador Mario Abed y hasta el intendente de Luján, Sebastián Bragagnolo.

El discurso de la presidenta de Bodegas de Argentina, Patricia Ortiz, no fue esencialmente antiperonista. Se notó en el tono la decisión de ser incisiva y crítica, pero reconoció la asistencia de los gobiernos provincial y nacional en el inicio de la pandemia. Por lo demás, criticó problemas estructurales, como la carga tributaria y el estancamiento de la industria vitivinícola.

Luego, con la sangre en el ojo por la interna con la Coviar, trató a la corporación de dilapidar los recursos que genera el vino. "Hemos dicho basta al atropello de unos pocos, ellos deberían pedir disculpas", afirmó ante el micrófono, y habló del armado de una "mesa nacional" paralela a la Corporación Vitivinícola Argentina.

Suarez decidió que en su lugar hablara el ministro de Economía, Enrique Vaquié, quien mencionó medidas provinciales para alentar la inversión del sector con descuentos tributarios, como el programa Mendoza Activa. Y buscó realzar la política tributaria del Gobierno provincial. "Hay que agradecerla a la ministra (de Salud, Ana María) Nadal, que el 20 de marzo del año pasado firmó el primer protocolo para que se levantara la cosecha. Por eso la crisis no fue tan grave", expresó.

Hasta Suarez tuvo que hablar de la "grieta" entre Coviar y Bodegas de Argentina, quien señaló que ya el año pasado había ofrecido al Gobierno provincial para mediar en el conflicto. "No hay manera que haya diálogo si los distintos sectores no se sientan a debatir, porque en los propósitos coinciden", afirmó. "Hay una ley nacional que crea la Coviar y es obligación que cada bodega aporte. Como gobernador escucho a ambos sectores y por eso en mi discurso hablé de adaptabilidad. Hay que poner mucho ingenio y hacer aportes. Por eso creamos el Consejo Económico, Social y Ambiental para debatir", dijo Suarez.

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