Sergio Massa volvió al estado que más le gusta: la campaña permanente
Cuando el proyecto de ley que modifica el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias aún no tuvo sanción definitiva en el Congreso, Sergio Massa, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, inundó con carteles en cuanto parador hubiera estado disponible, o no, en el Conurbano bonaerense, para difundir el tema con el sello del Frente Renovador acompañado por el sol de Todos.
Massa cree que su figura debe escapar de la puja constante en la que se encuentran el presidente con su vice y uno de los elementos que propuso, como solución para una nueva épica del gobierno, fue el aumento del mínimo no imponible del cual quedó como único vocero autorizado.
"Es el único que puede hablarle a la gente que ya no cree en el Alberto (Fernández) moderado", se entusiasman dentro del propio massismo y fuera de él. Si bien algunos sondeos dicen lo contrario, lo real y concreto es que el ex intendente de Tigre es quien está difundiendo este alivio para los trabajadores registrados. Aunque prefiera no dar notas para no exponerse a otros temas menos gratos y más preocupantes de la alianza que integra.
Ahora #ganancias #que sea ley dice el cartel que se ha pegado en cuanto parador, marquesina y frente de obra en construcción esté a disposición. Y, según advierten en su entorno, no sería el único que aparecerá hasta octubre próximo. Massa insistirá con su proceso de preservación en paralelo que su acuerdo con Máximo Kirchner le permite alimentar algunos de sus proyectos.
El presidente de la Cámara de Diputados, no obstante, no se desentiende, quizás, de su mayor obsesión y todos los días, antes de salir de su casa, a pocos metros de la ruta 27 y Liniers, piensa cómo recuperar Tigre para sí o para alguien de extrema confianza. Sin territorio propio, sabe que el actual intendente, Julio Zamora, jamás volverá a trabajar con él.
En otro paso para esa faena, ayer avanzó para restarle consensos y dirigentes a Zamora y le birló un nuevo concejal. Es el caso del experimentado Rodrigo Molinos, que saltó del zamorismo al massismo y le restó un concejal al intendente. La excusa fue trabajar para la creación de una nueva universidad nacional en el área geográfica Delta, que también abarcará el vecino distrito de San Fernando.