¿Empezaron los carpetazos? Cristina Kirchner y Alberto Fernández pusieron un juez en la mira
Hace pocos días el periodista y escritor Jorge Fernández Díaz anticipó que se venía una "batalla campal" con carpetazos contra la justicia. “Va a haber una batalla campal contra los jueces y fiscales, contra los periodistas y contra los opositores, con carpetazos. Se viene una campaña tremenda”, anticipó. Curiosamente, días después de esas declaraciones, la vicepresidenta Cristina Kirchner cargó directamente contra el juez de Casación Juan Carlos Gemignani y este jueves el presidente Alberto Fernández redobló la apuesta y reforzó la necesidad de hacer cambios en la Justicia.
El país se enfrenta a un desafío enorme con la campaña de vacunación y ya se empiezan a percibir señales de la inminencia de una segunda ola de covid en Argentina. La situación económica sigue siendo delicada y la inflación es un problema que sigue golpeando a los que menos tienen. Sin embargo, los principales dirigentes del país han demostrado tener otra preocupación: el Poder Judicial. Pero sobre todo, han expresado su preocupación por el modo en que un juez de Casación le dijo feliz Día de la Mujer a sus colegas magistradas.
Aunque parezca mentira, el desafortunado saludo "feliz día delincuentes" con el que se expresó el juez Juan Carlos Gemignani el 8 de marzo se ha convertido en un tema de estado. A tal punto que el presidente admitió haber reflexionado las últimas 24 horas sobre lo que ese saludo esconde. "Todo el día de ayer estuve reflexionando sobre el singular saludo del juez Juan Carlos Geminiani a sus colegas mujeres por el Día la Mujer", reconoció Alberto Fernández en Twitter.
Rápidamente, el saludo decantó también en un proyecto de ley de la senadora Anabel Fernández Sagasti para apartar jueces que no tengan perspectiva de género. La "ley Sagasti" suma como causas de recusación la falta de perspectiva de género y agrega como derecho de las mujeres el "ser juzgadas con perspectiva de género y sin discriminación".
Declaraciones presidenciales, proyectos de ley y pedidos de reformas, todo desencadenado por un saludo en un grupo de Whatsapp.
Pero en realidad, hay más y quedó claro en los mensajes que publicaron Cristina Kirchner y Alberto Fernández. Por ejemplo, Cristina utiliza el chat como detonante para recordar otra mancha en el expediente de Gemignani. "'Feliz día delincuentes'. No puedo salir de mi estupor: un juez de Casación, que hace poco encerró a una secretaria en un despacho, ahora se dirige de esta manera a sus colegas mujeres en el Día Internacional de la Mujer. ¿Hasta cuándo? ¿O estarán esperando que le pegue a alguna?", escribió en su cuenta de Twitter Cristina.
Y sin mencionarlo, Alberto Fernández también insistió sobre ese punto. "Tratarlas de 'delincuentes' deja en evidencia su valoración sobre el respeto a la diversidad de género. Algún episodio que viene a mi memoria parece corroborar su maltrato a la condición de mujer. Si", subraya el presidente.
Pero detrás de estos cuestionamientos puntuales se esconde el verdadero objetivo de los máximos representantes del Frente de Todos: reformar el Poder Judicial. "Lo más grave es advertir que en manos de ese tipo de magistrados está la suerte de los derechos ciudadanos. Abordar los cambios que Poder Judicial necesita depende de todos nosotros", advierte Fernández.
