La victoria no trajo paz y se agudiza la interna de Juntos

La victoria no trajo paz y se agudiza la interna de Juntos

El frente opositor triunfante en todo el país tuvo un resultado que lo obliga a mantener la unidad. Sin saber cómo negociar entre sí, porque la relación se modificó sustancialmente y hay nuevos actores con poder propio, ahora todo está puesto en la conducción de los bloques legislativos.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

Cualquiera hubiera sido el resultado, "igual la discusión se hubiera impuesto. Afortunadamente, ganamos y los gritos lo podemos hacer a puertas cerradas", reconoció un importante dirigente de la oposición que ya sabe lo que se viene en todos los cuerpos legislativos, pero lo que le preocupaba más era cómo hará "para no romper la oposición en Nación y Provincia".

Esta discusión ya estaba prevista desde hace tiempo. El cierre de listas fue por demás tortuoso, fundamentalmente en el que era el principal partido del frente opositor, el PRO. Ahora quedó en paridad con la Unión Cívica Radical, que, al final, casi parece un liceo de señoritas, como solían decir los viejos y "machirulos" dirigentes políticos.

El conflicto no se desató por la decisión de Horacio Rodríguez Larreta de plantear el "de lado a lado", aceptando la mudanza de María Eugenia Vidal a la Ciudad y el arribo de Diego Santilli a la Provincia. Ya todo venía complicado desde antes, fundamentalmente cuando la ex gobernadora dejó de sentirse "orgullosamente bonaerense". 

La Provincia de Buenos Aires tiene dos cámaras legislativas. En Diputados se permite la coexistencia de un interbloque, que preside el radical Maximiliano Abad, actual presidente de la UCR. Y en el Senado, sólo se admiten bloques, cuya jefatura ejercía Roberto Costa, ex radical vuelto PRO por decisión de Vidal. 

El que siempre debía esperar otra oportunidad en todas estas negociaciones era, insólitamente, Jorge Macri, el que mas votos le aporta históricamente a su espacio. "Es que si le das un poco de poder te come", decían los funcionarios cercanos a la ex gobernadora, que tampoco contempló subirlo a él o a algún dirigente cercano a los intendentes a su troupe de ministros. 

Ahora, el que había empezado a indagar con un deseo personal era Diego Valenzuela, el jefe comunal de Tres de Febrero, quien convocó a varios aliados territoriales para ver si su esposa, la senadora Daniela Reich, podía reemplazar a Costa, ahora concejal electo en Escobar. 

Es que en el territorio no tienen, dicen, alguien más propio. Sacan cuentas, y además de la proscripción no estipulada para cualquier persona cercana a Jorge Macri, ahora sostienen que Cristian Gribaudo, el senador que encabezó la boleta de la Primera Sección Electoral, "es más radical que nuestro", por su cercanía a Daniel Angelici. Es que cuando quieren decir que no todas las razones parecen insalvables.

Sin embargo, el que más está presionando, por la elección que realizó en San Miguel y por el acuerdo que tiene desde hace mucho tiempo con Abad y Jorge Macri es Joaquín De la Torre. "No es del PRO. Sino, Abad no puede seguir presidiendo en diputados. Es uno y uno", dicen los amarillos "puros", que no tienen demasiado argumento. 

Si es por porcentajes de votos, el intendente de Vicente López y el ex de San Miguel fueron los que más altos porcentajes consiguieron en toda la Provincia. 57,80% el primero, y 48%, el segundo, casi empatando el score de Gustavo Posse en San Isidro. Hasta Julio Garro pretende que sea su referente, el senador Juan Pablo Allan, que se reunió con Reich en estos días, sea el jefe en el Senado. 

"No sabemos cómo va a terminar... porque todos le pidieron consejos a Joaquín hace dos años cuando agarraron la tijera para sobrevivir al collar de melones que era la lista nacional de 2019", declaró uno que está lejos de esta disputa pero también cree que en algún momento lo llamarán para pedir opinión. "No fueron todos, sólo algunos", recuerda un memorioso. 

Si camina lo de De la Torre en el Senado provincial, estará en problemas Abad, aunque desde el radicalismo se defienden con cierta lógica. "Él es Peronismo Republicano, no es UCR", aunque en las PASO estuvo del lado de Facundo Manes. A Abad le pretenden discutir Adrián Urreli, diputado provincial reelecto, mano derecha de Néstor Grindetti, y Martiniano Molina, el ex intendente de Quilmes que encabezó la lista de la Tercera Sección Electoral.

En cuanto a los diputados nacionales, la presidencia de Cristian Ritondo, del PRO, no sufriría cambios, aunque a Diego Santilli no le ha gustado nada la jugada de su amigo, pocos días antes de la elección nacional, que lanzó la candidatura a gobernador bonaerense con apoyo de Vidal. 

Sin embargo, es muy probable que Margarita Stolbizer, aliada a Manes, que quiere que el neurocientífico sea candidato a presidente, no integraría ni el bloque radical ni el PRO. A ella la acompañarían Emilio Monzó y Sebastián De Luca, entre otros legisladores que no siempre conciliaron intereses con sus aliados de Juntos y nunca fueron PRO.

 

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