La alarma de Suarez por el futuro negro del turismo

La alarma de Suarez por el futuro negro del turismo

Por la falta de conectividad aérea, Mendoza se pierde una de las posibilidades de ingresos de dólares provenientes del turismo externo y por eso hubo un reclamo a la Nación para que se liberen los vuelos. Otra vez, el gobernador jugó a diferenciarse de Alberto Fernández por las medidas de pandemia.

Marcelo Arce

Marcelo Arce

Como una repetición de una escena política vista muchas veces durante 2020, Rodolfo Suarez volvió a desmarcarse en estos días de Alberto Fernández con relación a las últimas medidas tomadas en el marco de la pandemia. Aunque esta vez sumó un reclamo fuerte: a pesar del anuncio nacional de que se reabrirán paulatinamente las fronteras, el gobierno provincial está alarmado por el futuro de la actividad turística.

El presidente anunció hace más de quince días una catarata de flexibilizaciones luego del resultado en contra de las PASO y Suarez prácticamente guardó silencio hasta el último viernes, cuando el grueso de esas medidas quedaron plasmadas en el correspondiente decreto nacional. En todo ese tiempo, casi no dijo nada. Solo una lectura política el día en que se anunció, entre otras cosas, el fin de la obligatoriedad del uso del barbijo en la vía pública. “De manual lo que hicieron: pierden y liberan”, se le escuchó mencionar.

Con el típico minué de esperar a que los anuncios aparezcan por escrito publicados en el Boletín Oficial, el gobernador recién en ese momento soltó todo lo que tenía acumulado sobre el tema. Entre otras diferenciaciones, no criticó la decisión de liberar del uso del barbijo para la gente que anda por la calle porque conceptualmente estaba de acuerdo. De hecho, era una de las medidas que pensaba tomar, pero que no podía porque se lo impedía el decreto nacional. Sin embargo, el gobierno de Mendoza no respaldó del todo lo anunciado por la ministra Carla Vizzotti: ratificó que no será obligatorio el tapabocas en la vía pública, pero le recomendó a la gente seguir manteniéndolo.

Dos contrapuntos más. Uno estuvo vinculado a la vuelta del público a los estadios de fútbol y a la exigencia de que, los asistentes, al menos estén vacunados con una dosis para que se les permita entrar a la cancha. ¿Qué hizo el gobernador con esto? Dijo, por un lado, que iba a buscar el mecanismo legal para evitar cumplir este último punto y luego, ya en el campo, instruyó a la policía para que se desligue de este tipo de controles en el partido de Godoy Cruz del pasado sábado. Pero hubo otro asunto por estas horas: Suarez se reunió en la mañana del martes con su ministra de Salud, Ana María Nadal, para resolver que hasta que la Sociedad Argentina de Pediatría no respalde la vacunación con Sinopharm de los menores de entre 3 y 11 años, Mendoza no iba a avanzar con el operativo más allá de que el tema había sido respaldado por los ministros del área de todo el país en una reunión del Consejo Federal de Salud.

Pero el asunto que hizo explotar todo fue fundamentalmente económico: el gobernador irrumpió en Twitter para despotricar por las demoras en la habilitación de vuelos procedentes del extranjero, alertado porque más allá de que se reabrieron las fronteras con los países limítrofes los aviones con turistas no llegan. “He solicitado a las autoridades de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para que proceda en lo inmediato a reestablecer la operación regular y permanente del tránsito aerocomercial de Mendoza, autorizando a todas las empresas habilitadas para ello", escribió. Y siguió en el mismo hilo para pedir “que autoricen las solicitudes de explotación de rutas comerciales con conexión a Mendoza, que fueran presentadas por las empresas Copa Airlines, Sky Airline y Latam Airline, ya que al día de la fecha no han sido autorizadas, sin razón que fundamente la irrazonable demora".


El asunto no puede ser más delicado. Más allá de los anuncios de aperturas, Mendoza está conectada con el exterior a través de un solo vuelo de Aerolíneas Argentinas que llega y sale solo los sábados de Santiago de Chile y que además es compartido con Buenos Aires. Hasta acá, volvieron después de mucho tiempo poco más de una docena de turistas extranjeros en definitiva.

El reclamo puntual fue sobre la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para que agilice las autorizaciones de los vuelos que ingresan al país. Pero el gobernador apuntó más arriba: pidió que el gobierno nacional termine por liberar el ingreso los aviones del resto del mundo.

Por el momento, Latam no tiene autorizaciones en carpeta para llegar a Mendoza y Copa, por ejemplo, todavía no sabe si le van a permitir o no volar hacia la provincia la semana que viene más allá de que ya tiene ese primer vuelo todo vendido. “Hace un año prácticamente nadie volaba en el mundo y los aviones estaban parados en los aeropuertos. Pero ahora sí y las empresas ante este problema de volar hacia la Argentina podrían optar por otros destinos y directamente olvidar al país”, advierten como otro de los problemas desde el ministerio de Turismo.

Que no vengan chilenos a aprovechar el tipo de cambio ya no es cuestión de las decisiones nacionales. El gobierno de Sebastián Piñera sostuvo por lo menos hasta finales de octubre las condiciones rígidas para que los ciudadanos de ese país puedan salir y habrá que ver qué sucede en noviembre. El problema son los brasileros. Se esperaba que, con la apertura dispuesta desde octubre, comenzaran a volver, pero la falta de conectividad aérea los frenó. Un turista que llegaba desde ese país pasaba en promedio, antes de la pandemia, cuatro noches en Mendoza. Ahora, con la escala obligada que tienen que hace en Buenos Aires, no les conviene venir hasta aquí.

Finalmente, en la tarde del martes, la ANAC confirmó que a partir del 19 de octubre se eliminará el ingreso limitado de pasajeros en viajes aéreos. Ahora restará conocer los detalles del decreto y cómo impactará en Mendoza. 

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