El "desligue" de Alberto Fernández que preocupa a los gobernadores

El "desligue" de Alberto Fernández que preocupa a los gobernadores

El presidente Alberto Fernández desligó al Estado nacional del conflicto por los reclamos mapuches en la Patagonia. La decisión preocupa a los gobernadores, sobre todo de provincias con fronteras calientes.

MDZ Política

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El presidente Alberto Fernández buscó desligarse del conflicto que se vive en Río Negro por los violentos reclamos de comunidades mapuches y esa actitud genera preocupación en todas las provincias, sobre todo por la interpretación que hizo el presidente sobre la potestad que tiene para cuidar la seguridad. Es que Fernández dijo explícitamente que la Nación no tiene el control de las rutas nacionales, cuando en realidad es todo lo contrario. Pero además obvió la idea de gestión de la seguridad, incluso en áreas cercanas a la zona de frontera, que es potestad nacional. 

Las fuerzas de seguridad nacionales tienen potestad sobre las rutas y áreas estratégicas, como las zonas de fronteras. Pero además hay cogestión cuando los conflictos desbordan o pueden desbordar. La gobernadora Arabela Carreras pidió ayuda y la respuesta de Alberto Fernández es tomada como un hecho político: un desentendimiento del conflicto. Para el Gobierno nacional el conflicto por los reclamos de comunidades mapuches, que se da de uno y otro lado de la cordillera, es un problema vernáculo de Río Negro y no estructural, como sí lo consideran Chile y los propios gobernadores patagónicos. 

La subestimación del perdido de Arabela Carreras se dio en simultáneo con la defensa que el Estado argentino hizo de Facundo Jones Huala en chile,

Para el resto de los gobernadores es una advertencia, sobre todo donde hay fronteras calientes como Mendoza, Misiones y Jujuy. Es que ante cualquier conflicto que implique tensión en rutas nacionales y en los límites creen que va a quedar, primero, al análisis político que legal. 

Los conflictos en la Patagonia crecen. El último hecho fue el incendio del Club Andino Pilriquirón, en El Bolsón, donde hubo además amenazas contra la gobernadora de Río Negro y el intendente local, Bruno Pogliano. 

La Gobernadora pidió que la Nación ejerciera su rol para controlar mejor las rutas y luego de presentar una denuncia por terrorismo (un delito federal) también hizo uso de la ley de Seguridad Interior para exigir asistencia Nacional. "Estamos exigiendo que cada jurisdicción actúe en el ámbito de su competencia, que es lo que corresponde", había dicho la Gobernadora. El Presidente subestimó el reclamo al alegar que no están dadas las condiciones que describe Carreras. "No es este el caso ni mucho menos", respondió Alberto Fernández vía carta. "No es función del Gobierno Nacional, "reforzar el control en las rutas nacionales", mencionó, además, erróneamente el Presidente. 

La carta de Alberto Fernández, con errores de redacción, donde se desliga del tema. 

Gendarmería Nacional, la Policía Federal, Prefectura y la Policía de Seguridad Aeroportuaria están bajo la órbita nacional y tienen potestad para zonas estratégicas. Rutas nacionales, juzgados federales, fronteras, aeropuertos y puntos estratégicos como represas, centrales nucleares y otros sitios.

Además coordinan tareas con las provincias a pedido de los gobernadores. Justamente la ley de Seguridad Interior explica que los mandatarios provinciales pueden pedir asistencia, como lo hizo Carreras. Muchas veces, incluso, esa herramienta fue usada de manera política para reforzar con gendarmes algunas provincias. 

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