El dato actual sobre trabajo que recuerda a la peor crisis

El dato actual sobre trabajo que recuerda a la peor crisis

El nivel de actividad cayó de manera dramática y eso afecta el empleo. Desde hace 16 años Mendoza no tiene un índice de desocupación de dos dígitos, cuestión que podría cambiar. Turismo, el sector más afectado. Petróleo, el que más preocupa a largo plazo.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Son números que grafican una realidad cotidiana mucho más tangible que las estadísticas: la caída de la economía de las familia, las empresas y el propio Estado fue más dura de lo que se pronosticaba por el impacto de la pandemia. Lo que preocupa es la siembra que deja en Mendoza: muchas de las actividades que son ejes de la provincia han tenido un impacto negativo difícil de levantar. En realidad esta tarde se conocerá uno de los datos más esperados sobre el impacto de los seis meses "en pausa" que lleva la actividad. Es que el INDEC dará a conocer el índice de desocupación del segundo trimestre el año, justo período de mayor impacto de las medidas restrictivas. 

Ese índice puede tener algunos "anabólicos" que disimulen la realidad, como algunos planes sociales y apoyos que buscaron suplir los ingresos reales provenientes de la producción. El temor es que Mendoza supere los dos dígitos de desocupación luego de 16 años. La última vez que superó el 10% fue en el tercer trimestre de 2004, en la cola de la salida de la peor crisis social y económica desde el retorno de la democracia. Durante el trimestre anterior la desocupación fue del 9,8% de la población activa, pero además aumentó la cantidad de personas subocupadas u ocupadas que demandaban otro trabajo.

Los datos de caída de la actividad en algunos sectores afectarán a sectores estructurales para la dinámica económica. Ocurre con el turismo y los servicios que dependen de él (como hotelería y gastronomía) y con el petróleo. El turismo cayó el 73%. Al borde de la "cero actividad". El petróleo el 18%, aunque con un arrastre peor: las empresas chicas tuvieron que parar por completo y el rebote en esa industria será mucho más lento. 

En los dos casos hay señales de desinversión que preocupan porque complican el futuro inmediato. Hay empresas petroleras, por ejemplo, que comenzaron a desmontar infraestructura que habían construido para explotar áreas petroleras en el sector mendocino de Vaca Muerta. El sector que cayó fuerte pero ha tenido en los últimos meses una reactivación es la construcción.

Más allá de los datos

En datos duros, el Producto Interno Bruto (PIB) "se contrajo 16,2% en términos desestacionalizados respecto del primer trimestre del año, y 19,1% en la comparación interanual frente a igual período de 2019". Es difícil de mensurar, pero es un recorte brutal a la generación de riqueza de todo el país. Y la caída fue genera. "Los 16 sectores de actividad disminuyeron su producción en el segundo trimestre respecto del mismo período del año pasado", explica el informe del Indec. Las estadísticas tienen cambios metodológicos para adecuarse al contexto de pandemia y el propio INDEC lo aclara. 

En Mendoza esperan un análisis más fino de la actividad y el empleo, sobre todo para analizar si la política de apertura que ejecutó el gobernador Rodolfo Suarez amortiguó el impacto de la pandemia. "Un mes más con la actividad abierta, es un mes más con la gente trabajando", repetía el Gobernador cada vez que analizaba cómo seguir. 

De hecho el enfoque que le dio Mendoza a la estrategia para enfrentar la pandemia es eje del contraste con la Nación y generó tensiones con el presidente Alberto Fernández.

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